Un pequeño triunfo se anotó ayer el Gobierno en materia de pensiones, ya que su proyecto que plantea la creación de una nueva pensión para los enfermos terminales, avanzó en el Congreso.

Por cerca de tres horas, los diputados de la comisión de Trabajo analizaron la iniciativa y aprobaron la idea de legislar de forma unánime.

En la sesión, los parlamentarios acordaron con el Ejecutivo que se renovará la discusión inmediata y, así, el próximo lunes el proyecto será discutido en particular para luego ser despachado a la comisión de Hacienda (ya que contempla gasto fiscal).

Durante la instancia, los diputados de oposición insistieron en que se diera la posibilidad de que los enfermos terminales puedan acceder al 100% de los fondos acumulados.

Además, remarcaron que la Superintendencia de Pensiones (SP) debiera ser la entidad encargada de certificar que una persona padece una enfermedad terminal y no las actuales comisiones médicas.

A su juicio, perseverar en la institucionalidad vigente añadirá más burocracia al sistema, generando que el proceso para validar la enfermedad sea más lento aún.

Sobre este punto, la ministra del Trabajo y Previsión Social, María José Zaldívar -quien asistió a la sesión-, afirmó que se podría buscar otra alternativa, siempre y cuando las personas reciban el Seguro de Invalidez y Sobrevivencia (SIS).

“Si fuera un retiro por una sola vez, planteado por otra persona que lo certifica, no opera el SIS. Por eso, se usa la institucionalidad de las comisiones médicas a fin de poder asegurarnos que aquellas personas que tengan el SIS, reciban esta prestación”, explicó Zaldívar.

Uno podría analizar otras alternativas, se podría buscar otro mecanismo, pero si queremos que tengan derecho a los recursos del SIS, debe pasar la calificación por la comisión médica”, reiteró la secretaria de Estado.

Parte de los fundamentos de los diputados fueron recogidos en las indicaciones que ingresó el diputado socialista Marcos Ilabaca al proyecto del Gobierno.

Los cambios plantean que estas personas tendrán derecho a retirar el total o parte de su fondos acumulados. También se establece que Superintendencia regulará los requisitos y demás condiciones que deberá reunir el informe médico que se exigirá para acreditar la condición médica del afiliado. Recibida la solicitud de retiro de un enfermo terminal, el regulador tendrá 5 días hábiles para verificar el cumplimiento de los requisitos.

Por otra parte, la ministra informó que aproximadamente 86 mil personas se verán beneficiadas con esta nueva pensión; cerca de 46 mil que tienen cáncer en estado terminal y otras 40 mil con otro tipo de enfermedades.

Zaldívar reiteró su negativa a que las personas puedan acceder a sus ahorros antes. “Entregar todos los fondos sin garantizar las pensiones de sobrevivencia a niños o al cónyuge es un tema que en materia de seguridad social, claramente atenta absolutamente contra los principios”. En ese sentido, reconoció que siempre habrán casos en que la persona muera antes o que sobreviva la expectativa de vida calculada, razón por la cual se deben financiar las pensiones de sobrevivencia.

Al respecto, Ilabaca señaló que en el hipotético caso que efectivamente una persona tuviera una sobrevida adicional al plazo, “es el Estado el que debiera meterse la mano al bolsillo”, sostuvo.

Hoy la sala de la Cámara votará la moción que busca un segundo retiro del 10%, que si es aprobado pasará a su trámite legislativo en el Senado. Al menos cuatro parlamentarios oficialistas manifestaron ayer que aprobarán la iniciativa: Sofía Cid, Camilo Morán, Andrés Celis de RN y el senador Iván Moreira de la UDI.

Nuevos pensionados se redujeron 40% en septiembre

El retiro del 10% de ahorro previsional y las medidas de confinamiento que hubo en meses anteriores son parte de los factores que han influido en la decisión de quienes están pensando en jubilar. Así lo demuestra un informe realizado por el centro de estudios Ciedess, en el que se indica que en septiembre hubo 6.935 nuevos pensionados de vejez, lo que representa una baja anual del 40%.

El boletín elaborado sobre la base de datos de la Superintendencia de Pensiones constató además que el monto promedio de las pensiones autofinanciadas de los nuevos pensionados de vejez de septiembre fue de $ 302 mil (10,54 UF), lo que equivale a una caída del 8,3% respecto al mes anterior y un alza anual de 112,1%.

Pese a ello, esta es la segunda cifra más alta a lo largo de la serie analizada, luego que en agosto de 2020 se registrara un promedio de $ 329 mil (11,49 UF), señaló la entidad ligada a la Cámara Chilena de la Construcción.

Al desglosar el monto promedio de las pensiones autofinanciadas por género, se observa una notoria brecha. La jubilación promedio de los hombres se ubicó en $ 450 mil (15,69 UF); mientras que en el caso de mujeres fue de $ 153 mil (5,36 UF).

 

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