El Presidente electo, Gabriel Boric, recibió a un grupo de víctimas de hechos de violencia en el país, en su despacho en Avenida Condell.

Entre los asistentes, se encontraba Dahianna Pereira, viuda de cabo Eugenio Nahín; Raúl Moya, papá de Tamara Moya, la niña de 5 años que murió en una encerrona en Huechuraba; Carlos Siri, dueño de la Fuente Alemana; Betsabé Fernández, hermana de Rodrigo Fernández, quien murió en Lo Espejo al intentar detener un asalto; y Jeannette Olivares, madre de Pablo Valdés, repartidor asesinado en un asalto.

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Los participantes entregaron una carta a Boric donde señalan que "nos unimos, por primera vez, porque estamos cansados. La delincuencia se ha llevado la vida de nuestros seres más queridos (...) de bienes que son imposibles de equiparar con las vidas de personas, pero que nos costaron muchos años de conseguir".

"Nos unimos porque, aún con el dolor que sentimos, imposible de describir con palabras, tenemos las ganas de luchas para que todo lo que hemos vivido nunca más le ocurra a nadie", añadieron los firmantes.

Del mismo modo, indicaron que "sabemos que usted es consciente y empatiza con nuestro dolor, por eso necesitamos que nos escuche y apoye en esta lucha que estamos llevando a cabo".

"Nos hemos convertido en un país de víctimas. No dejemos que siga avanzando esta violencia, no dejemos que otros ciudadanos sigan perdiendo familiares, no dejemos que los vándalos y el terrorismo siga ganando terreno en Chile", concluyó la misiva.

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