El Archivo de Seguridad Nacional de Estados Unidos reveló nuevos documentos relativos a la relación que hubo entre el gobierno norteamericano y la golpe de Estado que se produjo en Chile en 1973, que terminó con el gobierno socialista de Salvador Allende. 

Los nuevos documentos, que comenzó a revelar el gobierno estadounidense luego de la detención de Augusto Pinochet en Londres en 1998, muestran esta vez mensajes explícitos del Presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, quien pidió a sus colaboradores “desbancar” al Presidente Allende.

Según publica el diario El País de España, fueron diversas las fórmulas utilizadas por EE.UU. para desestabilizar el gobierno chileno, ya sea por la cancelación de créditos y préstamos a la exportación al país del norte y bloqueo de préstamos a bancos chilenos.

La publicación cuenta que el Presidente Nixon se reunió con el Consejo de Seguridad Nacional tras la elección de Allende en Chile, y allí hubo consenso que la elección democrática de Allende y su agenda socialista para un cambio sustancial en Chile amenazaban los intereses de Estados Unidos.

“Si hay una forma de derrocar a Allende, mejor hazlo”, indicó Nixon en el encuentro, según el manuscrito.

"Podemos traer su caída, tal vez, sin ser contraproducente", sugirió el secretario de Estado William Rogers, quien buscaba evitar un escenario tan hostil o de agresión hacia Chile, sin embargo, el secretario de Defensa Melvin Laird fue enfático: “Tenemos que hacer todo lo posible para lastimar [a Allende] y derribarlo”, según los documentos.

“Nuestra principal preocupación en Chile es la perspectiva de que [Allende] pueda consolidarse y la imagen proyectada al mundo será su éxito”, dijo en tanto el Presidente Nixon.

El documento establece además que  el asesor de Seguridad Nacional Henry Kissinger, junto a Nixon, “crearon las mejores condiciones posibles”, como dijo Kissinger después, para el golpe militar del 11 de septiembre de 1973 que llevó al poder a Augusto Pinochet. 

Durante los primeros años de la dictadura en Chile, cuando algunos medios en Estados Unidos dieron a conocer la intervención del gobierno extranjero en la política de Chile, desde el gobierno estadounidense negaron rotundamente intervenciones directas y aseguraron que su rol fue apoyar a los medios de comunicación opositores, como El Mercurio, y partidos políticos de centro y de derecha.

Sin embargo, con el tiempo esa versión fue desacreditada y estos documentos lo confirman. “Creo firmemente que esta línea es importante con respecto a su efecto en la gente del mundo”, le dijo Nixon a Kissinger en una conversación telefónica en noviembre de 1970, de acuerdo a los papeles que ha publicado por primera vez el Archivo de Seguridad Nacional.

“Si [Allende] puede demostrar que puede establecer una política marxista antiamericana, otros harán lo mismo”, agregó.

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