Nuevamente las declaraciones del embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, han generado críticas y llamados al gobierno a tomar medidas. El diplomático protagonizó recientemente una polémica tras advertir que "si quieren un país que ayude a proteger su derecho en el Estrecho de Magallanes, van a tener que trabajar con nosotros en las cosas que son importantes para nosotros también".

Y precisamente estas palabras hicieron reflotar declaraciones pasadas vinculadas a la soberanía de Chile en la Antártica. Durante su participación en el webinar "Diálogo con el Embajador de los Estados Unidos en Chile", organizado por la Fundación Chilena del Pacífico, Judd afirmó que "Antártica queda fuera de mi jurisdicción, el sistema de tratados de Antártica dice que no hay un territorio que es de un país, por lo tanto no hay una Antártica que pertenezca a Chile".

"Hay territorio que se dice de Chile, y Argentina también dice que es de ellos, por lo tanto hay reclamaciones en disputa en la Antártica y es por eso que existe el sistema de tratados", agregó.

Consultado al respecto, el canciller Francisco Pérez Mackenna rebatió que "tenemos nuestra soberanía perfectamente definida y sabemos defenderla. Tenemos tratados que así lo establecen". 

¿Qué dicen los tratados sobre la Antártica?

El 1 de diciembre de 1959, en Washington, los gobiernos de "Argentina, Australia, Bélgica, Chile, la República Francesa, Japón, Nueva Zelandia, Noruega, la Unión del África del Sur, la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte y los Estados Unidos de América" suscribieron el Tratado Antártico que congeló las reclamaciones sobre este territorio, pero sin eliminar las ya declaradas. 

En este acuerdo se indica que "ninguna disposición del presente Tratado se interpretará: (a) como una renuncia, por cualquiera de las Partes Contratantes, a sus derechos de soberanía territorial o a las reclamaciones territoriales en la Antártida, que hubiere hecho valer precedentemente" y establece que "se utilizará exclusivamente para fines pacíficos".

La Secretaría del Tratado Antártico, en tanto, indica que "entre los signatarios del Tratado hay siete países (Argentina, Australia, Chile, Francia, Noruega, Nueva Zelanda y el Reino Unido) con reclamos territoriales, que en algunos casos coinciden en parte. Otros países no reconocen ningún reclamo". 

La visión de la Cancillería chilena, transparentada a través de su sitio web, es que "Chile es un país antártico, con una larga tradición de vinculación con el continente blanco. Esta vinculación es histórica, geográfica, jurídica y diplomática, y se profundiza a través de una historia continua de actividad pública y privada en esa zona del mundo". 

"Chile es uno de los doce signatarios originales del Tratado Antártico de 1959 y ha suscrito todos los demás acuerdos conexos que en conjunto conforman el Sistema del Tratado Antártico (STA)", agregan. 

El reclamo de Chile sobre la Antártica es de 1940. El decreto 1747, promulgado durante el gobierno del expresidente Pedro Aguirre Cerda, señala: "Forman la Antártica Chilena o Territorio Chileno Antártico todas las tierras, islas, islotes, arrecifes glaciares (pack-ice), y demás, conocidos y por conocerse, y el mar territorial respectivo, existentes dentro de los límites del casquete constituido por los meridianos 53º longitud Oeste de Greenwich y 90º longitud Oeste de Greenwich". 

Si bien las reclamaciones de Chile y Argentina se superponen de manera parcial, ambos países reconocen la soberanía del otro y, debido al tratado de 1959, las cuestiones territoriales se encuentran congeladas.

 Así lo indica también el Ministerio de Relaciones Exteriores de Argentina, que manifiesta que "desde los años ’40 se han reconocido mutuamente sendos indiscutibles derechos de soberanía sobre sus territorios antárticos reivindicados". 

También te puede interesar

Publicidad