“La actitud de Andrés Celis traspasó todos los límites al exponer una situación de salud de Christian Moreira, sin tener los antecedentes clínicos oficiales de la Corporación. Ganar popularidad a costa de la salud de un diputado transgrede los cánones mínimos de las conductas parlamentarias que nos rigen”, afirma el diputado de la UDI Gustavo Sanhueza, en relación al episodio que ocurrió en la sala de la Cámara el pasado miércoles 8 de julio, en medio de la acalorada discusión del retiro anticipado del 10% de los fondos de AFP en tiempos de pandemia.

Sanhueza junto a sus pares Osvaldo Urrutia, Enrique van Rysselberghe y Juan Manuel Fuenzalida, presentaron ante la comisión de Ética de la Cámara Baja un texto para pedir el pronunciamiento de la instancia en torno a los dichos de Celis, quien, en la discusión parlamentaria, acusó presión del gobierno al diputado Moreira.

“El diputado Christian Moreira, que estuvo al lado mío durante toda la mañana, lo tuvieron tan presionado que se desvaneció, se descompensó y en este minuto está en la enfermería del Congreso”, dijo Celis en sala ese día.

Al respecto, en el documento -al que tuvo acceso T13.CL-, los diputados UDI exponen que el estado de salud de una persona es “información personalísima y de carácter pirvada” y recalcan que, ante las palabras de Celis, se generó conmoción y colapsaron las señales oficiales de la Cámara de Diputados.

“Cuestión de la cual no resultó ajena la familia del diputado Moreira, quienes se enteraron del estado de salud del mismo por las declaraciones del Sr. Celis y se vieron profundamente preocupados y conmocionados”, se consigna.

“Eso es éticamente repudiable. Además, el diputado Moreira señaló que había recibido opiniones de distintos actores, pero no las consideró presiones bajo ningún punto de vista”, agrega el diputado Sanhueza.

Con todo, los diputados UDI piden una amonestación para Celis “prevista en el artículo 347 del Reglamento de la Cámara de Diputados, y la pena accesoria prevista en el artículo 348 del misml cuerpo legal, que prevé una multa que va desde un 2% hasta un 5% de la dieta mensual”.

Esto, porque, a juicio de los parlamentarios gremialistas, Celis no actuó en cuanto al reglamento exige, como, primero “actuar con fraternidad frente a sus colegas. Se abstendrán cuidadosamente de expresiones malévolas o injuriosas y de aludir a antecedentes personales de ellos”; y, segundo, “ser justos y respetuosos en el trato con los ciudadanos, los demás diputados, el personal de la Corporación y, en general, con cualquier autoridad o funcionario público”.

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