Un bono de 50 mil pesos por "causante" del subsidio familiar, y que será entregado por una sola vez. Ese es el beneficio que entregaría el bono de emergencia Covid 19, como fue bautizado en Palacio, que es parte del plan de salvataje que presentó Hacienda la semana pasada, y que en su gran parte fue respaldado por la oposición y considerado un primer paso muy importante para afrontar la contingencia. 

Pero el bono hoy los tiene totalmente divididos. Porque hacer una oferta como ésta, en plena pandemia y con un posible anuncio de cuarentena total, en los próximos días, es para la oposición “completamente insuficiente”. 

La resistencia opositora incluso ha encontrado eco en economistas moderados del sector. “Hay que escalar los bonos (de la administración) Bachelet inmediatamente. Gastarse al menos US$ 500 millones en unas 3 millones de personas, el 60% de los más vulnerables de Chile, porque de lo contrario no se cumplirá la cuarentena, lo que implica que estaríamos aplicando una medida con costos económicos importantes y no seríamos eficientes en la transmisión del virus”, explica el exministro de Hacienda, Rodrigo Valdés.  

Desde el gobierno, sin embargo, afirman que “no hay más recursos y que es fácil hablar desde la academia, pero otra cosa es hacerlo con la billetera fiscal en la mano”. Sobre todo considerando que además de este plan de emergencia, el gobierno ya comprometió una contundente agenda social con 5 mil millones de dólares que se pusieron sobre la mesa.      

La pelea en el hemiciclo

Aunque ayer se aprobó en la comisión de Hacienda de la Cámara el proyecto, el artículo del bono quedó ratificado en su idea, pero no en el monto. Es el material de la discordia y hoy ha sido por lejos el ingrediente principal del debate que tuvo lugar hoy en la sala del Congreso en Valparaíso, donde intervinieron varios parlamentarios de oposición, exigiendo que el gobierno no sólo aumente el bono, sino que también lo entregue cada mes, mientras dura la crisis. 

En la discusión hubo de todo. Incluso ciertas incongruencias: mientras la diputada Alejandra Sepúlveda solicitaba con urgencia que estuviera algún ministro para que oyera sus demandas, le negaban el ingreso al subsecretario de Hacienda, Francisco Moreno, en dos ocasiones. 

Fue el diputado Jaime Mulet quien abrió la sesión advirtiendo que no es posible comparar los bonos que se entregaron durante la administración Bachelet, con montos similares a los ofrecidos por el gobierno, porque esos recursos iban “para apoyar a una familia que funcionaba con normalidad para enfrentar marzo”, e insistió que “el Estado no puede ir solo en ayuda de las grandes empresas con aportes de US$ 4 mil millones y entregar solo US$130 millones a los más vulnerables”. Simplemente, dicen, porque es un monto que no alcanza. “Nadie sobrevive con $50 mil pesos. El bono es inhumano”, afirmó el PC Daniel Núñez, algo que fue refutado por personeros de la UDI, como Patricio Melero, quien recalcó que lo que ha hecho Hacienda es “el esfuerzo más grande que haya hecho Chile, y representa un alivio para muchas familias chilenas, pequeñas y medianas empresas”. 

Pero en la oposición endurecieron el tono. Insisten que hay consenso en que no se puede aprobar un bono de estas características, algo que deberá resolverse hoy, si bien la próxima palabra la tendrá la comisión de Hacienda del Senado, en donde ya hay resistencia. “Es una vergüenza ofrecer 50 mil pesos. Lo mínimo es multiplicarla cuatro veces para estos meses y ampliar la cobertura, por ejemplo, a exonerados”, dice Carlos Montes, quien junto a varios de sus pares han planteado que “en este tema está la principal debilidad e inconsistencia de la propuesta del gobierno que valoramos, si bien debe modificarse en este aspecto”, dice el senador, quien dará la batalla desde la cámara alta. 

 

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