En medio de las discusiones sobre derechos sexuales y reproductivos en Chile, la ministra de la Mujer, Judith Marín, fijó su postura frente a temas como el aborto y la igualdad de género, además de responder a cuestionamientos por su fe evangélica.

En entrevista con Las Últimas Noticias, la secretaria de Estado se refirió a su rol en la cartera y a las expectativas que ha generado su nombramiento, especialmente desde sectores que han advertido eventuales retrocesos en derechos de las mujeres debido a sus creencias religiosas.

Respecto al proyecto de aborto libre hasta las 14 semanas, actualmente en tramitación, la ministra optó por marcar distancia del debate legislativo en curso. “Es un proyecto que yace en la Cámara de Diputados, en la comisión de Salud, por lo tanto, son los parlamentarios quienes deben pronunciarse al respecto”, afirmó, dejando en manos del Congreso la definición sobre esta iniciativa.

En cuanto a materias ya reguladas, como el aborto en tres causales o la anticoncepción de emergencia, Marín fue enfática en señalar que no forman parte de una discusión abierta en su gestión. “Esos temas ya se discutieron en Chile, son un tema cerrado, ya son ley, por lo tanto, hoy nuestro foco está en avanzar por materias prioritarias de unidad que nos ha encomendado el Presidente”, sostuvo.

Foco en empleo femenino y nuevas prioridades

La autoridad también delineó los ejes de su administración, destacando la necesidad de avanzar en áreas donde, a su juicio, existen deudas pendientes. En ese contexto, apuntó al empleo femenino como una de las principales urgencias.

“Por ejemplo, en materia de empleo femenino, donde el gobierno anterior no pudo responder, incluso señalándose como un gobierno feminista, no pudo incorporar a las mujeres en materia laboral. Ahí está una de las urgencias y los esfuerzos que vamos a hacer también en esta gestión", indicó.

Frente a los cuestionamientos que han surgido por su pertenencia a la religión evangélica, la ministra hizo un llamado a evitar estigmatizaciones y reafirmó su compromiso con todas las mujeres.

“Ya es suficiente, basta de prejuicios, basta de caricaturas”, expresó, agregando además que no reniega de sus convicciones personales. “Como ministra de Estado, y con la convicción también que tengo de servicio público, digo que vamos a trabajar por todas las mujeres”.

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