La ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marín Morales, defendió la existencia de su cartera tras los cuestionados dichos del diputado Javier Olivares en contra de la expresidenta Michelle Bachelet: “el respeto debe estar por encima de cualquier diferencia”.
Los comentarios del parlamentario surgieron a raíz de que la mandataria dejó abierta la posibilidad en una entrevista de candidatearse a un tercer mandato. "Ojalá que la señora Bachelet se vaya a su casa y que disfrute a sus nietos, que esté con ellos y que esté lo más alejada posible del debate político", dijo Olivares.
Además, dijo “le deseo mucha suerte, podría seguir los mismos pasos de la señora Matthei, cocinar y hacer unas buenas cazuelas para enseñarle a la gente”.
Los dichos del diputado fueron criticadas por gran parte del espectro político nacional, desde el Partido Socialista anunciando que llevarán a Javier Olivares a la Comisión de Ética, a la propia exalcaldesa de Providencia y excandidata presidencial, Evelyn Matthei (UDI), quien manifestó que “el tiempo donde mandaban a las mujeres 'a la cocina' ya pasó”.
La ministra de la Mujer se sumó al emplazamiento a Olivares afirmando que “el diputado Olivares pueda tener diferencias políticas, pero lo que no se puede aceptar es este nivel de falta de respeto. Este tipo de expresiones no tienen cabida en el debate público".
"Aquí hay algo muy importante: cocinar, cuidar o estar con la familia no tiene nada de malo. Lo que no corresponde es decirle a una mujer que ese es el lugar que debe ocupar solo por el hecho de ser mujer", agregó el pasado 8 de octubre, haciendo un llamado a que se disculpara con la expresidenta Bachelet.
La defensa de Marín al Ministerio de la Mujer
Mediante una carta a El Mercurio dominical, la jefa de la cartera de la Mujer reiteró que cocinar, cuidar o estar con la familia no tiene son “tareas valiosas y no tienen que ser menospreciadas”
Judith Marín indicó que usar estas labores como respuesta a una opinión política “no es un argumento ni una crítica: es pretender fijarle a una mujer el lugar que debe ocupar por el solo hecho de serlo”.
La ministra explicó que las mujeres son el 51% del padrón electoral, pero que la cifra no se refleja en representación en cargos de elección popular: las mujeres ocupan un 33,5% y el 32% de los escaños de las cámaras Baja y Alta, respectivamente; 17% de las alcaldías son lideradas por mujeres y apenas alcanzan un tercio en los concejos municipales.
“Cada vez que se descalifica a una mujer en política, esas barreras se hacen más altas y de paso, se entrega un mensaje desalentador a quienes quieran incorporarse”, dijo, agregando “por eso, como ministra de la Mujer y la Equidad de Género, creo que comentarios como los de esta semana muestran por qué el Ministerio debe seguir existiendo”.
“Podemos discrepar en nuestras ideas, pero el respeto debe estar por encima de cualquier diferencia. Las mujeres podemos estar en los lugares que queramos”, cerró.