La solicitud de renuncia a la directora del Servicio Nacional de la Mujer y la Equidad de Género (SernamEG), Priscilla Carrasco, en medio de su tratamiento por cáncer de mama, desató una nueva controversia política para el Gobierno.

La situación generó críticas transversales, especialmente por el contexto en que se adoptó la medida. El proceso, sin embargo, quedó momentáneamente en pausa luego de que Carrasco presentara una licencia médica retroactiva, en el marco de su diagnóstico de cáncer triple negativo.

En entrevista con La Tercera, la ministra de la Mujer y Equidad de Género, Judith Marínabordó el caso y confirmó que la decisión se mantiene. “Sí, es una decisión fundamentada en los motivos ya expuestos”, señaló, al ser consultada sobre la continuidad del proceso una vez finalizada la licencia médica.

Respecto al mecanismo de reemplazo, también fue clara: “No será bala de plata”, descartando una designación directa.

“Una de las decisiones más dolorosas”

La secretaria de Estado reconoció que la decisión ha tenido un fuerte impacto personal, en medio de las críticas por falta de empatía.

Esta ha sido una de las decisiones más dolorosas que me ha tocado tomar […] pero entendemos que gobernar es tomar decisiones”, afirmó.

Ante los cuestionamientos por haber seguido adelante pese a la enfermedad de Carrasco, insistió en que se trata de una resolución institucional: “Nosotros tomamos una decisión fundada en base a la confianza y al buen funcionamiento de nuestro servicio”.

Sobre el origen de la medida, la ministra explicó que responde a distintos antecedentes en análisis. “Es una decisión que se toma en base a fundamentos […] teníamos una instrucción de una auditoría total”, indicó.

En cuanto a la forma en que se llevó a cabo el proceso, también admitió espacio para mejoras. “Siempre las cosas pueden hacerse mejor”, señaló.

En esa línea, agregó: “Quizás hubiésemos solicitado a la subsecretaria primero una conversación previa, puesto que ella es quien notifica y es quien también está llevando a cabo el proceso de auditoría. Pero la decisión, insisto, es una decisión fundamentada”, reconociendo que el procedimiento pudo haberse manejado de otra manera.

El episodio generó reacciones desde distintos sectores políticos, especialmente desde Chile Vamos, donde se cuestionó la oportunidad de la decisión.

Consultada por posibles gestos hacia la directora, la ministra recalcó la necesidad de respetar su estado de salud: “La funcionaria se encuentra con licencia médica […] debemos respetar su etapa de reposo”.

Finalmente, lamentó las críticas recibidas: “Me hubiese gustado que hubiesen confiado (Chile Vamos) en que nuestra decisión estaba fundada”.

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