El presidente de la Cámara de Diputados y ex presidente del PS, Osvaldo Andrade, comenta la renuncia de la actual timonel del partido, Isabel Allende, a la carrera presidencial.  “Me parece del mayor respeto su decisión”, dice.

Debe haber evaluado los pros y los contras, era una situación en que ella tenía un doble rol complejo, que es presidir el partido y al mismo tiempo su precandidatura; creo que habla muy bien de Isabel Allende, porque debe haber sido una decisión muy difícil”, agrega Andrade en entrevista con La Tercera.

Para el próximo fin de semana está pactado el comité central del PS, el que podría sufrir modificaciones tras el anuncio de Allende. “Si se iba a concentrar en la determinación del método del PS, probablemente habría que posponerlo y evaluar de mejor manera la situación que se genera a partir de este anuncio”.

El diputado cree que la mejor opción es “generar las condiciones para tener un candidato PS-PPD”. Para aquello, advierte que “hay que hacer un esfuerzo para que ambas mesas directivas se junten lo más pronto posible. Y poder llegar a un mecanismo para resolver a ese candidato”.

Andrade reconoce que “me gustaría que hubiera un candidato PS-PPD, acordado por el PS-PPD, que esté en condiciones de competir en la primaria de la NM”. Y reafirma que más allá de nombres propios su candidato será “el que derrote a la derecha y mantenga el impulso transformador de Bachelet”.

Según dice, “para el PS, y, en particular, para mi generación política, entregarle por segunda vez la banda presidencial a la derecha es muy fuerte”.

Sobre las elecciones municipales realizadas el pasado domingo, concluye que para su sector “las comunas emblemáticas tienen relevancia por lo mediático, pero cuando uno mira el resultado en su globalidad, sin lugar a dudas que lo más brutal y lo más complejo es la abstención”.

En cuanto al divorcio existente entre el Gobierno y la coalición comenta que “está ocurriendo, pero yo creo que es horroroso, es desastroso y, claro, pone en tela de juicio la capacidad de la coalición en sí misma como articulación de distintos partidos”, señala. Agrega que “también pone en duda la capacidad del Gobierno; hay una mutua responsabilidad del Gobierno y su coalición al no ser capaces de conversar”.

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