Luego de que la Contraloría General de la República revelara que sí existieron gestiones para acelerar el proceso de atención de la madre de la exministra de Salud, Ximena Aguilera, cuando sufrió una fractura de cadera, el nuevo ministerio abordó la situación. 

Fue el pasado 23 de diciembre que la madre de la exministra, Lucía Sanhueza, fue operada de urgencia en el Hospital del Salvador. Su rápida atención generó cuestionamientos respecto a una posible intervención por parte de la ministra para acelerar el proceso en desmedro de otras cirugías programadas.

Sin embargo, Aguilera descartó en ese entonces que existiera algún tipo de privilegio. "Mi madre fue evaluada y tratada en conformidad a las condiciones médicas del hospital", declaró. 

A tres meses de la cirugía, la Contraloría comunicó que un asesor de la exministra, identificado como Manuel Nájera De Ferrari, se comunicó con tres personas: Jorge Zajjur Castro, director del hospital, quien estaba de vacaciones; la directora subrogante, María Elena Sepúlveda Maldonado; y con Allan Mix Vidal, jefe de la Unidad de Emergencia, que estaba con feriado legal.

Estas llamadas fueron consideradas por el ente fiscalizador como una intervención directa en el proceso asistencial, lo que no se ajusta a los protocolos establecidos.

La declaración del Ministerio de Salud

Desde la cartera, encabezada por la ministra May Chomali, se limitaron a declarar que "los procesos administrativos relacionados con los hechos recientemente conocidos sobre la atención de la madre de la exministra de Salud, están siendo llevados a cabo por el organismo competente, conforme a la normativa vigente".

"Reiteramos que estamos a disposición de las autoridades para el correcto desarrollo de las indagatorias", agregaron.

Y, en esa línea, indicaron que "el ministerio reafirma su compromiso con la probidad, la responsabilidad institucional y el resguardo del bienestar de la población".

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