A partir de las 9:00 de este lunes, el diputado desaforado, Gaspar Rivas, enfrenta el juicio oral por la querella por injurias con publicidad que presentó en su contra el empresario Andrónico Luksic, que es accionista mayoritario de Canal 13.

Al entrar a la sala, el empresario se comprometió a dar declaraciones tras la audiencia mientras que Rivas insistió en sus dichos y dijo que no tenía intención de injuriar. 

La audiencia se realiza en el 8º Juzgado de Garantía y el caso se remonta a abril de este año, cuando el empresario estimó que unas declaraciones que hizo Rivas aludiéndolo a él en la sala de sesiones de la Cámara eran injuriosas. Por este motivo recurrió a la acción judicial.

Durante la discusión de la agenda corta antidelincuencia, Rivas se refirió a Luksic como "el máximo delincuente que tenemos en los últimos días" y añadió que "es un hijo de puta".

Cuando presentó la querella en mayo pasado, el empresario hizo un llamado para que "hagamos un esfuerzo para que no siga esta escalada de descalificaciones tan tremendas y tan grandes".

Rivas, por su parte, recibió su desafuero sin recurrir a la Corte Suprema y desistió de disculparse: "Yo no me voy a arrepentir de nada de lo que he dicho, no tengo por qué pedir disculpas por lo que siento", señaló.

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