Luego de casi dos meses desde el 18 de octubre en que se intensificaron las protestas y se comenzaron a registrar hechos violentos en distintos puntos del país, el Presidente Sebastián Piñera tuvo una entrevista con el medio español Cadena Ser y realizó un análisis sobre lo ocurrido.

En esa línea Piñera separó las demandas sociales de los actos violentos como la quema de estaciones de Metro. Sobre lo primero aseguró que "es una cosa que yo estimo como muy positiva, pero, simultáneamente, se desató una ola de violencia brutal en la que pequeños grupos ejercieron una violencia sin dios ni ley".

"Ante las demandas sociales legítimas, el Gobierno que yo tengo el honor de presidir reaccionó con una potente agenda social", agregó.

Piñera planteó que "el país venía progresando, pero se venía acumulando un malestar, no en el Gobierno que yo presido, sino que venía de gobiernos anteriores". Luego admitió que el fenómeno "no lo lo vi venir".

Luego definió ese viernes como "un 18 de octubre que nunca lo voy a olvidar, se desató una ola de violencia sistemática, profesional, organizada con tecnología punta que buscaba destruirlo todo. Querían incendiar el país".

Inteligencia no estuvo a la altura

Consultado sobre el origen de los ataques violentos, el mandatario afirmó que "eso está en estudio por nuestras agencias de inteligencia que debo reconocer que no estuvieron a la altura por lo que las estamos renovando íntegramente".

"También ha habido mucha información de países amigos que indican que aquí hubo algo no fue casual y que fue deliberado. Definitivamente aquí vimos algo que nunca habíamos visto", cerró sobre el tema.

Foto principal Agencia Aton

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