Hasta el centro Cultural de Atacama en plena Alameda de la ciudad de Copiapó llegará este viernes en la tarde el candidato presidencial del bloque Fuerza de la Mayoría, Alejandro Guillier. En una de sus últimas salidas a regiones a casi una semana de las elecciones presidenciales, el senador viajó especialmente a la Región de Atacama a apoyar la candidatura más emblemática del Partido Comunista: la opción senatorial del diputado Lautaro Carmona.  

La visita de Guillier a la zona no es casual. El PC reservó para el final la agenda para reforzar la campaña del emblemático secretario general del partido, quien, según los cálculos que se manejan en el propio oficialismo, aún no tiene asegurada la elección ya que enfrenta una dura competencia con la DC Yasna Provoste.

La batalla de Atacama será el termómetro que podría sellar el futuro del Partido Comunista que, en los días previos a los comicios, vive un ambiente de incertidumbre y preocupación.

La aspiración de volver al Senado después de 44 años se está convirtiendo en una prueba de supervivencia: no son pocos en el PC quienes reconocen que del resultado en Atacama y, en general de la perfomance parlamentaria del partido, depende la consolidación de su influencia en la centroizquierda o que se desate una crisis interna sin precedentes.

Está en juego también el futuro de la Nueva Mayoría: si bien la línea oficialista partidaria, comandada por el presidente del PC, Guillermo Teillier, está por profundizar la alianza con sus socios del PS, PPD y PR, IC y MAS e incluso retomar vínculos con la DC; hay un sector invisible dentro del partido que ha comenzado a levantar la tesis de que el PC debe volver a los movimientos sociales e incluso, no descartar, una posible futura alianza con los partidos que hoy configuran el Frente Amplio.

El día después

Aunque aún no está convocado, seguramente será el auditorio del Instituto de Ciencias Alejandro Lipschutz, más conocido como ICAL (Algo así como el think tank comunista), ubicado en la calle Cumming en pleno barrio Brasil, el lugar donde se reúna el pleno del comité central del PC el fin de semana siguiente a la elección.

“Vamos a tener un comité central. Vamos a hacer todo un análisis de los resultados. Son claves, comprenderá que nosotros pensamos que vamos a ganar la presidencial. Pero el pleno después de la primera vuelta será con un resultado que va a ser transitorio. Igual vamos a tener definiciones políticas ahí, con el resultado de las parlamentarias”, dice el jefe de comunicaciones del comando de Guillier, Juan Andrés Lagos, quien además integra la comisión política del partido.

El tenor de dicho debate estará marcado por el resultado parlamentario.

Y es que el PC hizo una apuesta ambiciosa: busca doblar su representación parlamentaria –hoy de seis diputados- y volver a la Cámara Alta. Para ello el PC presentó competencia en los 28 distritos en disputa, una cifra inédita hasta ahora.

El problema es que ni siquiera los actuales parlamentarios tienen asegurada la reelección: si bien el fin del binominal fue una “conquista” histórica para el PC, el nuevo sistema electoral trajo consigo nuevas dificultades como la fusión de distritos y la ampliación del territorio.

Hoy en el PC dan como seguras las elecciones de Camila Vallejo, Karol Cariola y Hugo Gutiérrez, mientras que Teillier enfrenta una dura competencia en su nuevo distrito 13: si antes representaba al 28 en las comunas de Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda y San Miguel, ahora tiene que hacer campaña también en el El Bosque, La Cisterna y San Ramón.

Una situación similar vive el diputado por Coquimbo, Daniel Nuñez, quien en la última elección fue “arrastrado” por su entonces compañero de lista, el DC Matías Walker. Núñez también debe competir ahora en la región completa: casi cuarenta contendores para siete cupos.

De las apuestas nuevas, en el partido consideran cuatro eventuales nuevos diputados: el fundador de Inti Illimani, Jorge Coulon en el 7 de Valparaíso y, eventualmente, la ex rectora de la Universidad de Aysén, Roxana Pey, en el distrito 27 de Coyhaique, y Victoria Fariña en Hualpén. Vallejo, dicen, podría sacar una alta votación y arrastrar a su compañero de lista en La Florida, Armando Labra. 

En este cuadro, sin duda que unas posibles derrotas de Carmona y, eventualmente, de Teillier, podrían ser fatales para la línea dirigencial del PC. Aunque en el partido creen que su presidente resultará electo, la incertidumbre está instalada.  El principal temor de la dirigencia es que una derrota parlamentaria alentará a las voces críticas dentro un partido poco acostumbrado a los disensos.  

¿Más costos que beneficios?

En esa línea se encuentran dirigentes que creen que el PC ha pagado un alto costo por estar en el gobierno: la pérdida de presencia en movimientos sociales. Aunque en entre los dirigentes hay conciencia de esto, Teillier y su mesa directiva tiene una evaluación más bien positiva de la experiencia de gobierno.

Los ministros Marco Barraza (Desarrollo Social) y Claudia Pascual (Ministerio de la Mujer) son bien evaluados internamente, así como la participación un gran número de militantes en el aparato estatal.

Pero para otros dirigentes, no es suficiente: preocupa el estado de descomposición en que se encuentra la coalición oficialista y hay especial inquietud por la debacle electoral que se le vaticina al Partido Socialista.

Aquí las voces críticas sitúan otro episodio: mientras el PC ha demostrado lealtad al gobierno y la Nueva Mayoría, en el partido aún resiente el episodio de Atacama, donde la dirección regional del PS decidió apoyar a Provoste, en desmedro de Carmona.

Aunque dicho conflicto fue revertido, hoy una porción no menor del PS regional sigue con la diputada DC, entre ellas, la diputada que va a la reelección, Daniela Cicardini.  

Otro problema que enfrenta el PC son las escasas posibilidades de elegir un diputado en el gran distrito 10 que va desde Santiago, Providencia y Ñuñoa a Macul, San Joaquín y La Granja. Aquí la designación de Javiera Olivares, ex presidenta del Colegio de Periodistas, y la abogada de Derechos Humanos, Julia Urquieta, provocó una disputa en las bases de la Región Metropolitana  sin precedentes, dicen, en el partido.

Lo peor de todo, dice una fuente comunista, es que ninguna tiene posibilidades ciertas de elección. A Olivares, en particular, le cobran el hecho de abandonar una entidad gremial –en un contexto de pérdida de presencia en el mundo social- para asumir una candidatura sin mucho futuro.

Coqueteos en el Frente y el plan de Jadue

La semana pasada, el alcalde de Recoleta Daniel Jadue (PC), removió la campaña parlamentaria de su distrito, el 13, donde Karol Cariola, una de las figuras más relevantes del PC busca la reelección. En un programa de televisión en Via X, Jadue disparó con todo contra los que llama sus “amigos” en el Frente Amplio.

A propósito del episodio entre Giorgio Jackson y Alberto Mayol por la candidatura a diputado de este último, el edil lanzó una frase para el bronce: “yo nunca he tenido que estar cuidándome de que me graben en una reunión y después me quieran hacer lo que le hicieron a Mayol. Eso es de una mafia que es brutal, pasará en la “cosa nostra”, en la película del Padrino puede ser. Demostraron ellos solos que no son ni tan puros, ni son tan perfectos, ni traen cosas tan nuevas”.

Las palabras de Jadue causaron extrañeza en el conglomerado de la abanderada Beatriz Sánchez, pues Jadue es considerado una figura con lazos y cercanía a dicha coalición al interior del PC.

El domingo pasado, en su participación en el programa de TVN, Estado Nacional, Jadue –quien regaló “guagüitas” a los panelistas – aclaró sus dichos y reafirmó estos lazos.

“Tengo una discusión política con los compañeros del Frente Amplio cuando ellos plantean un programa que va mucho más allá de lo que es posible con la correlación de fuerzas existente (…) Hemos colaborado con Jorge Sharp, está en la Asociación Chilena de Farmacias Populares, en el directorio, cuando ganó inmediatamente nos pusimos a disposición para poder colaborar con él y tenemos una relación formidable”, dijo el alcalde después de pedir disculpas por su “declaración poco feliz” y de señalar que “en esta elección no está en juego un nombre”.

Las palabras de Jadue incomodaron, sin duda, a la dirigencia del PC, que ve en el alcalde un liderazgo más bien individualista y al que los moldes de disciplina partidaria no le soportan.

Para nadie en el PC es un misterio que Jadue viene trabajando en silencio lo que ha dicho internamente, será la consolidación de su exitoso proyecto en Recoleta: una candidatura presidencial mirando a 2022 para las que cuenta con su proyecto de “farmacia popular” y su modelo de “escuelas abiertas”.

De hecho, el temor de la dirigencia es que Jadue aproveche el espacio de crisis que se puede producir tras el 19 de noviembre, para fortalecer su liderazgo y agitar las bases del PC. Aunque ha dicho que lo suyo es la construcción de una alternativa de centroizquierda –lo dijo en Estado Nacional- en la dirigencia PC temen que termine inclinando al partido hacia una línea más de izquierda que termine rompiendo con sus actuales socios. Jadue fue contactado por T13 Semanal pero declinó referirse al tema.

En el PC y también en la Nueva Mayoría han tomado nota de la figura del alcalde: en el acto de entrega del programa de Alejandro Guillier, no pasó desapercibido que Daniel Jadue fue el alcalde más aplaudido por el Teatro Coliseo.

Con todo, en el PC reina la inquietud. Y en los tramos finales están todos concentrados en la campaña para evitar lo que internamente consideran podría ser un “retroceso” en lo avanzado.  

“Creo que vamos a crecer. Aspiramos a que todo el sector crezca, creemos que este es un momento de ofensiva, de acumulación de fuerzas. Si no crecemos vamos a tener que evaluar en esa situación. Pero no creemos en un escenario negativo. Estamos trabajando durísimo para eso”, dice, para el cierre, Juan Andrés Lagos. 

Publicidad