A fines de octubre, un animado Sebastián Piñera aún celebraba los resultados de la encuesta CEP, que terminaron por consolidar su opción en una cómoda distancia con sus contendores. Fue en esos días, que el ex Presidente se reunió con los jefes de partidos de Chile Vamos para organizar una nueva semana de campaña.

En la cita, varios de los presentes solicitaron al ex Mandatario intensificar su apoyo a los candidatos al Parlamento.  Según los presentes, la más enfática fue la timonel UDI, Jacqueline van Rysselberghe, quien además se dio espacio para ironizar respecto al apoyo que el gremialismo podría darle en una eventual segunda vuelta.

Quienes describen el episodio dicen que la senadora, medio en broma, medio en serio, le pidió una última ayuda para sus aspirantes a las Cámaras, y agregó: “No vaya a ser que la UDI se vaya de vacaciones en segunda vuelta”. Acto seguido, el ex Presidente le respondió con el mismo tono: “No vaya a ser que no la necesitemos en segunda vuelta”.

En Chile Vamos admiten que aunque el episodio no pasó de ser una anécdota, describe muy bien la relación compleja que durante estos meses de campaña tuvo la senadora con el comando y con el propio ex Presidente.

La parlamentaria tuvo encontrones con Piñera por las negociaciones parlamentarias y su rechazo a que el ex Mandatario interviniera definiendo cupos, y también por definiciones del ex Presidente en materia valórica. Al gremialismo le ha molestado una supuesta “ambigüedad” del abanderado en temas como el matrimonio igualitario.  

Y el  23 de octubre, el ex Mandatario transmitió su molestia con la senadora a través de su jefe político, Andrés Chadwick, por haber dicho en una entrevista con diario Pulso, que “Si Piñera se va a un eje liberal, los votos UDI no los va a tener”.

Con todo, de llegar a La Moneda, un asesor muy cercano a Piñera dice que el ex Mandatario espera centrar en Chadwick -y no en Van Rysselberghe -, el rol de alinear a los parlamentarios UDI en el Congreso, para llevar adelante el programa de gobierno. En el comando dicen que es altamente probable que el ex secretario de Estado vuelva a ser nombrado ministro del Interior.

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