Desplegados en el Congreso de Valparaíso estuvieron este miércoles los ministros del comité político de La Moneda, Mario Fernández (Interior),  Nicolás Eyzaguirre (Secretaría General de la Presidencia) y Paula Narváez (Secretaría General de Gobierno).

¿La razón? Convencer a los parlamentarios de la Nueva  Mayoría de rechazar el informe de la comisión investigadora Sename II, instancia que el lunes decidió reponer los nombres de la ex directora del Servicio, Marcela Labraña, y de la ex ministra de Justicia, Javiera Blanco en el documento, apuntando a las responsabilidades de ambas ex funcionarias.

La comisión definió como “negligencia inexcusable” la gestión de Blanco -quien actualmente es integrante del Consejo de Defensa del Estado (CDE)- ante la crisis en el servicio cuando estuvo a cargo del Ministerio de Justicia, situación que volvió a instalar a la ex secretaria de Estado en el centro de los cuestionamientos por las graves falencias de la institución.

Tras el informe de la comisión, en La Moneda la evaluación fue muy crítica respecto a  los costos que esto podría tener para el Gobierno y en especial para la Presidenta Michelle Bachelet, quien ya ha recibido múltiples cuestionamientos por haber nombrado a la abogada en el CDE.

En esa línea, la decisión de Palacio fue iniciar una fuerte ofensiva que terminó con los ministros reuniéndose el miércoles con sus bancadas de diputados oficialistas para solicitarles que el documento sea rechazado en la votación en sala.

En esa línea, mientras Fernández almorzó con los diputados DC, Narváez lo hizo con el PS y el ministro Eyzaguirre se reunió con la bancada de diputados comunistas.

La resistencia del oficialismo

Quienes estuvieron en la reunión con el ministro del Interior relatan que Fernández les aseguró que el PC está comprometido a rechazar el informe y que es necesario que la falange se sume al mismo acuerdo. Sin embargo, varios de los diputados presentes advirtieron que no están dispuestos a pagar los costos de blindar a una ex ministra que, a juicio de ellos, jamás se comprometió con la DC, ni militó de manera activa. Esto, debido a que la opinión pública espera un cuestionamiento contundente por lo sucedido en el Sename.

Mientras algunos diputados DC como Yasna Provoste, Matías Walker y Roberto León dijeron en la cita que votaran contra el informe para respaldar a Blanco, otros como Aldo Cornejo y Fuad Chahín le plantearon al ministro su incomodidad por tener que pagar lo costos.

Además, hubo críticas a las gestiones hechas por el senador y pareja de Blanco, Pedro Araya (independiente pro DC), quien ha transmitido en privado su molestia por el informe.

Quien tampoco obtuvo un buen resultado en sus gestiones fue la vocera de Gobierno, Paula Narváez. Según los diputados socialistas que participaron en esa cita, la ministra les advirtió que de aprobar el informe, la salida de Blanco del CDE sería inminente, lo que terminaría “humillando” la figura de la Presidenta Michelle Bachelet y perjudicando gravemente al Ejecutivo.

Los socialistas retrucaron que el problema de fondo fue el poco seguimiento que el propio Gobierno hizo de la comisión durante todo este tiempo y el escaso control que han tenido del rol del Partido Comunista. Esto, debido a que fue la diputada de esas filas, Camila Vallejo, quien solicitó reincorporar el nombre de Blanco en el crítico informe.

Con todo, ayer Narváez  rechazó públicamente el documento de la comisión: “Esas conclusiones no las compartimos como Gobierno, porque son tremendamente injustas. No nos parece  que recaiga en una persona, en la figura de Javiera Blanco, la responsabilidad de lo que ha sucedido hace muchos años con niños y niñas vinculados al Sename”, reclamó la secretaria de Estado.

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