Fue el jueves 26 de enero cuando la senadora Carmen Gloria Aravena llegó hasta la sede del Partido Republicano para rellenar la ficha que la convertía en militante de esa colectividad. El propio José Antonio Kast le dio la bienvenida. La parlamentaria, dice, le costó mucho tomar la decisión. En 2018 dejó Evópoli, menos de un año de haber sido electa como senadora por La Araucanía junto a Felipe Kast. Hasta ahí estuvo sin militancia política, formando parte de la bancada de RN en el Senado.

En entrevista con T13.cl, la parlamentaria analiza la relación entre Chile Vamos y el Partido Republicano y afirma que el bloque opositor necesita mayor fuerza. También ahonda en la contingencia de estos días: este lunes 6 de febrero vence el plazo para inscribir los pactos y candidatos a consejeros constitucional para la elección del 7 de mayo.

De plano afirma que la decisión, hasta el momento, de su nuevo partido, de competir en una sola lista, sin Chile Vamos, es “consecuente”. 

—¿Por qué?

—Yo creo que es consecuente, porque, luego del 4 de septiembre, Chile Vamos y el Partido Republicano separaron las aguas porque justamente Chile Vamos adhiere a un nuevo proceso constituyente y Republicanos no está de acuerdo porque pensaba que se necesitaba previamente un nuevo plebiscito de entrada, situación que yo apoyé con esta mesa paralela, como se denominó. Entonces finalmente es muy consecuente que vayan en listas separadas porque tienen posiciones distintas, Republicanos va a participar activamente en las elecciones de mayo, va a poner sus puntos sobre la mesa en este nuevo proceso constituyente. Anticipar un voto de Rechazo de algo que no se ha escrito aún sería errado. Está bien lo que se está haciendo, se está buscando a las mejores personas en todo Chile, Republicanos ya tiene un espacio a nivel nacional y principalmente en regiones como la mía, La Araucanía. Sería raro que Republicanos, que nunca estuvo de acuerdo con el proceso, hubiera ido en la misma lista con Chile Vamos. 

—Si la izquierda logra unidad o pactos por omisión, bien construidos, digamos, ¿cambia el escenario electoral para la derecha?

—En política siempre puede cambiar todo en un día. Y, claro, se nos haría más difícil la situación si la izquierda va unida, pero hasta el momento no se ve posible esa unidad. Lo veo difícil... yo creo que la izquierda va a ir en listas separadas también.

—¿Pero no debiese ponerse por delante en esta discusión el bien mayor para la derecha, que es evitar que la izquierda salga con mayorías en el Consejo Constitucional?

—Así como un bien mayor nos unió en el Rechazo del plebiscito salida, si ahora hay un escenario muy adverso, la derecha debiese tomar una resolución distinta. Si la izquierda se uniera, hay que volver a reflexionar qué es mejor para el sector. El objetivo siempre es que se haga lo mejor por Chile y en ese sentido espero que esté la disposición de toda la derecha para tomar resoluciones dependiendo del escenario que tengamos que enfrentar.

—¿Y las conversaciones con el PDG aún están abiertas? 

—El PDG tuvo nuestra misma postura respecto al plebiscito de entrada. La postura del PDG y el Partido Republicano han sido similares en este tema, por eso pienso que el camino puede ser más corto de recorrer hoy con el PDG que con Chile Vamos. Nos unen más cosas. 

—¿Cómo debiese desplegarse JAK en la campaña para la elección de mayo?

—José Antonio Kast ya tiene trabajo territorial planificado, un despliegue muy importante. Él es una figura central que no se puede obviar, más allá de que estén surgiendo nuevos liderazgos y va a estar presente en todas las regiones. 

—¿Debería estar esta vez en la primera línea comunicacional? El 4-S los políticos estuvieron en segundo plano, así lo acordaron.

—Esta vez debiera haber más despliegue político, yo creo que el 4-S fue buena la estrategia de los políticos sin protagonismo, porque había que mostrar el texto, pero ahora es distinto. Es importante que los liderazgos políticos sean más visibles esta vez, los políticos tenemos que dar la cara para volver a reconquistar a la sociedad civil. Tenemos que mostrar nuestra postura políticamente. 

Bloque opositor: “Falta más fuerza”

—Como una persona que acaba de abandonar Chile Vamos e ingresar a la colectividad de José Antonio Kast, ¿cómo ve la relación entre los partidos de centroderecha y los Republicanos en cuanto a bloque opositor?

—En mi opinión siempre falta más fuerza. En la Cámara hace falta un poco más de unidad respecto a temas que muchas veces se requiere un trabajo mancomunado. Por ejemplo, en Infraestructura Crítica -un proyecto mío y de otros senadores- creo que se rechaza más bien por desconocimiento... ahí a la derecha nos faltó sentarnos a conversar. Conversar siempre es sano y se requerirá más unidad en los tiempos que se vienen en temas de seguridad. Tenemos el deber de coordinarnos para luego enfrentarnos al gobierno. 

—Chile Vamos ha dicho que una parte de los Republicanos tienen una cierta cultura de la cancelación, que hay maltrato, en fin, ¿hay algo de eso?

—Hay una estigmatización del Partido Republicano que puede tener algo de veracidad y que efectivamente algunas personas que participaron del partido y que se fueron del partido tenían posturas bastante radicales y eso quizás influyó en la desunión. Pero por el bien de Chile esto debiese cambiar: hay mucha gente del Partido Republicano -he conversado con los diputados- y veo ya que esa postura dura y quizás esa posición compleja de no llegar acuerdos se ha ido diluyendo... hoy hay un escenario distinto, se puede alcanzar diálogo más allá de las diferencias.

—En Chile Vamos apuestan que una vez asumido Arturo Squella, la relación mejore. ¿Cómo lo ve?

—Creo que sí. Arturo Squella tiene la misión de liderar una tercera etapa, tiene experiencia política, fue diputado, es una persona que tiene, al igual que Ruth Hurtado, mucha disposición de diálogo. Ruth plasmó exactamente el pensamiento de la gente de la Macrozona Sur, pero ahora viene otra etapa que viene a dar continuidad a un proceso que va decantando, creo que Squella tiene todas las características para estrechar lazos con Chile Vamos sin abandonar los principios.

—Cómo será su rol como senadora, solo son dos en esa Cámara…

—Espero que mi rol sea de articulación y unidad, porque yo trabajo con todas las bancadas, tengo proyectos con el PS, PPD, Chile Vamos... espero que sigamos entablando relaciones para sacar adelante los proyectos de ley, nuestro llamado como senadores es ir formando redes al interior de Chile Vamos. No quiero atribuirme en ningún caso que yo podré lograr eso sola, pero estoy disponible para formar redes con la centroderecha, porque estamos en un momento complejo económicamente y también en seguridad. Hoy no estamos para disputas chicas, el Partido Republicano puede dar ejemplo de que pese a ser chico puede servir de puente para conversaciones que hay que tener. El país está en la UCI, no está para peleas chicas.

—¿Ve en la misma sintonía a Rojo Edwards, su par en el Senado?

—Hay que reconocer que la disputa entre las dos listas de la elección interna fue bien dura, pero yo a él lo conozco hace muchos años, fue diputado de La Araucanía cuando yo era directora de servicio y tuvimos muchas ocasiones en las que tuvimos que trabajar juntos. Tengo la mejor opinión de él. Él ahora tiene que procesar su derrota, poner lo mejor de sí para los siete años que le quedan como senador. Yo no tengo ningún problema con él, espero que él no los tenga conmigo, porque no me involucré en nada de la elección interna, no correspondía.

—¿Usted ahora entonces deja de ser la senadora díscola?

—Sí. A esta senadora díscola, que tenía mucho más de republicana que de RN, le costó mucho tomar la decisión. Yo reconozco que una de las cosas que me motivó a retirarme de la bancada -les tengo mucho cariño a RN, voy a seguir trabajando con ellos- es que no podía ser una díscola permanente. Era justo y correcto que me retirara de esa bancada, no se puede estar siempre en discordancia con el dueño de casa. Ahora sí estoy en mi casa y espero Dios me acompañe.

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