En la ciudad de Chiapas, México, encontraron el fósil de un pez que no había sido identificado hasta ahora; se trata de un animal que vivió hace 95 millones de años, cuando los dinosaurios todavía rondaban en la Tierra y pertenece a la especie de los “acantomorfos”, denominados así por la presencia de enormes espinas en las zonas de las aletas, dorsales y el área anal.

Los paleontólogos de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) notificaron el descubrimiento el pasado mes de julio, pese a haber sido encontrado en 2018 en la Cantera de Chango, ubicada en el municipio de Ocozocoautla de Espinosa a unos 30 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, capital de dicho estado.

Los encargados del estudio del fósil fueron Eduardo Villalobos Segura, de la Colección Nacional de Peces de México y el doctor Bruno Andrés Than Marchese, del posgrado en Ciencias en Biodiversidad y Conservación de Ecosistemas Tropicales de la Unicach, quienes observaron el fósil a profundidad para luego bautizarlo con el nombre de Choichix avaradoi, en honor a Jesús Alvarado Ortega, especialista en el estudio de peces fósiles en México.

El nombre Choichix alvaradoi proviene de la combinación de Tzotzil choy, que significa pez, y chix, que quiere decir espinas, haciendo referencia tanto a su composición llena de espinas en el cuerpo así como homenajeando la lengua local del lugar en el que fue encontrado.

“A pesar de que el nuestro es uno de los más antiguos y descubrimos que se trata de un nuevo grupo por el número de espinas en la aleta dorsal (13), distinto de otros dos ejemplares anteriores también recolectados en esa zona (uno con ocho espinas y otro con tres); este último está mucho más diferenciado, de ahí derivó el nombre que le dimos: pez con espinas”, explica la UNAM en el boletín publicado en su web.

Finalmente, hacen énfasis en que se trata de un “hallazgo importante”, porque logran demostrar que el origen de esta especie de peces “es americano y no europeo”.

 

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