A partir de este martes 1 de febrero, Italia ha impuesto nuevas medidas restrictivas con el fin de contener la pandemia del Covid-19, entre las que se encuentran las multas a los adultos mayores de 50 años no vacunados, así como la obligación de mostrar el certificado sanitario para entrar en la mayoría de espacios públicos como comercios o bancos.

La única forma de obtener este certificado es haber obtenido inmunidad tras haberse contagiado del virus, contar con el esquema completo de vacunación o con una prueba negativa.

Desde esta jornada también entra en vigencia el certificado sanitario reforzado, que se obtiene tras completar el ciclo de vacunación o curarse del Covid-19, que tendrá una vigencia de 6 meses y será necesario para entrar en cines, teatros, restaurantes, aviones y otros tipos de transporte públicos.

Esto significa que quienes no hayan recibido su dosis de refuerzo perderán su certificado, medida que entra en vigencia ya que hay 2,1 millones de personas mayores de 50 años que aún no han sido vacunados con la tercera dosis, mientras que 1,9 millones de habitantes no han recibido ninguna dosis de la vacuna.

Las restricciones están amparadas en un decreto de ley aprobado el pasado 8 de enero, con el que el Gobierno italiano había introducido la obligatoriedad de vacunación en los mayores de 50 años a partir del 1 de febrero.

Solo se permitirá la entrada sin certificado sanitario a las tiendas de una serie de productos tachados de esenciales como alimentación, farmacias, quioscos, gasolineras, ópticas y mercados al aire libre.

Este lunes 31 de enero, el Ministro de Sanidad, Roberto Speranza, firmó una ordenanza para el cierre de discotecas y prohibición de conciertos al aire libre hasta el 10 de febrero, además de mantener el uso obligatorio de mascarillas.

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