Un artículo publicado recientemente en The New England Journal of Medicine reveló el caso de un paciente de 56 años que tras presentar dificultades para respirar y un constante dolor en el pecho, terminó con un pequeño bloque de cemento pegado al corazón.

¿Cómo ocurrió esto? Solo unas semanas antes, el paciente había sido sometido a una cirugía para tratar una fractura de compresión vertebral, una dolorosa lesión en la que parte de una vértebra se derrumba sobre sí misma como resultado de la osteoporosis.

Por esta razón, los médicos y cirujanos habían realizado una intervención llamada cifoplastia, procedimiento que consiste en una inyección con un tipo especial de cemento en la vértebra para devolverla a su posición original y así evitar que siga moviéndose de su posición. ¿El problema? El pequeño bloque no se quedó adherido al hueso.

Tras una fuga del material, que solo ocurre en un 2% de los casos, el cemento se introdujo en la sangre de sus venas por medio de los vasos sanguíneos, creando una embolia potencialmente mortal que terminó perforando una pared del corazón y su pulmón derecho debido a la fina punta que se formó luego de solidificarse.

Tras experimentar insoportables dolores en el pecho y dificultades respiratorias durante dos días, el hombre acudió a urgencias donde los exámenes revelaron que “un cuerpo extraño” se había alojado dentro de su corazón.

Los médicos se prepararon para una cirugía de emergencia con el fin de eliminar la pieza de cemento y coser los agujeros en los órganos afectados. Afortunadamente, todo quedó en una anécdota y no hubo complicaciones en el procedimiento, que terminó con el paciente de alta un mes después.

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