A simple vista podría parecer café con hielo, pero detrás de su preparación existe un proceso que puede extenderse durante cerca de 22 horas y que comienza sin necesidad de preparar previamente una taza caliente.

Se trata del cold brew, una forma de elaborar café que se ha instalado en mercados como Estados Unidos, Europa y Australia y que emprendedores chilenos ahora buscan posicionar con mayor fuerza a nivel local.

A diferencia de un espresso o americano preparado con agua caliente al que posteriormente se agrega hielo, el cold brew se obtiene mediante una infusión realizada directamente en frío. El objetivo es que el producto sea concebido desde su inicio para beberse a baja temperatura.

Y en este escenario aparece BRIU Cold Brew, un emprendimiento chileno fundado por Federico Cullell, Anette Cullell y Matías Peña.

¿Qué diferencia al cold brew del café con hielo?

La diferencia principal está en la extracción: Según explican desde BRIU, su cold brew mantiene el café en infusión durante alrededor de 22 horas, sin recurrir inicialmente a una preparación caliente.

Por ello, no corresponde simplemente a enfriar un café tradicional o incorporar cubos de hielo una vez preparado.

Es un café diseñado desde el origen para tomarse helado, y no un café pensado para taza caliente al que se le agrega hielo”, explican desde el emprendimiento.

Actualmente, la marca trabaja con dos alternativas: La primera es un cold brew listo para beber, mientras que la segunda corresponde a un concentrado, pensado para combinarse con leche u otros ingredientes y utilizarse también en preparaciones como espresso martini o carajillo.

El hábito que uno de sus fundadores trajo desde Europa

La idea comenzó lejos de Chile.

Federico Cullell cursó su último semestre universitario en Escocia, Reino Unido, período durante el cual se propuso anotar distintas ideas de negocios que pudiera desarrollar posteriormente.

Durante su estadía sumó un hábito que no había pensado como un emprendimiento: tomar cold brew.

Ese mismo consumo de café frío formaba parte de su rutina incluso durante el invierno escocés. Al regresar a Chile y comenzar a trabajar, descubrió que le resultaba difícil replicar ese hábito.

¿A quiénes apuntan para consumir cold brew?

Desde el emprendimiento señalan que en la recepción se distinguen tres perfiles:

  • Coffee lovers: Fanáticos del café de especialidad que buscan calidad y trazabilidad, y que no tenían una opción fría a la altura.
  • Deportistas: El cold brew es una fuente de energía natural, alta en cafeína y fría, lo que lo hace mucho más funcional que un café caliente antes de entrenar. Hoy están muy de moda las pastillas y los polvos preentreno, que son alternativas sintéticas y ultraprocesadas; esto es 100% natural.
  • Oficinistas: Consumo diario, por conveniencia y por reemplazo del café de máquina.
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