La reciente reaparición televisiva de la cantante Katherine Orellana generó preocupación entre sus seguidores luego de que entregara detalles sobre la grave emergencia médica que la mantuvo internada con riesgo vital en Rancagua. Su testimonio no solo reveló la complejidad de su cuadro clínico, sino que también instaló nuevamente el debate sobre las posibles complicaciones asociadas al bypass gástrico, una de las cirugías bariátricas más realizadas en Chile.

Según explicó la artista, los problemas de salud que derivaron en su hospitalización no surgieron de forma repentina. Desde hace cerca de dos años venía enfrentando complicaciones vinculadas a la cirugía de bypass gástrico a la que se sometió hace aproximadamente dos décadas.

El caso adquiere especial relevancia en un contexto donde las intervenciones bariátricas han experimentado un fuerte crecimiento en el país, impulsadas en parte por la incorporación del Bono PAD de Fonasa, que ha facilitado el acceso a este tipo de tratamientos para miles de pacientes.

¿Qué riesgos existen después de un bypass gástrico?

Los especialistas coinciden en que la cirugía bariátrica continúa siendo una de las herramientas más efectivas para el tratamiento de la obesidad y de enfermedades asociadas como el hígado graso, la diabetes tipo 2 y algunas patologías cardiovasculares.

Sin embargo, advierten que no se trata de una solución definitiva sin seguimiento. Los pacientes requieren controles médicos periódicos y vigilancia nutricional durante toda la vida.

Entre los efectos secundarios y complicaciones más frecuentes se encuentran:

  • Reflujo gastroesofágico.
  • Úlceras gástricas.
  • Diarrea recurrente.
  • Déficit de hierro, calcio y vitamina B12.
  • Anemia.
  • Osteoporosis.
  • Distensión abdominal.
  • Sobrecrecimiento bacteriano intestinal.
  • Alteraciones neurológicas relacionadas con deficiencias nutricionales.

Además, algunos pacientes pueden desarrollar el denominado síndrome de dumping, una alteración del vaciamiento gástrico que provoca síntomas como sudoración excesiva, mareos, palpitaciones y diarrea tras las comidas.

Las úlceras que pueden derivar en una emergencia médica

Uno de los problemas más delicados corresponde a las llamadas úlceras marginales, que pueden aparecer en la zona donde el nuevo reservorio gástrico se conecta con el intestino delgado.

De acuerdo con el cirujano digestivo y bariátrico Sergio Pacheco, este tipo de lesión, aunque poco frecuente, "se desarrolla en la unión de este estómago pequeño que creamos con el intestino delgado, la cual es una zona débil donde se forma esta úlcera".

El especialista explica que el principal factor de riesgo para desarrollar estas lesiones es el tabaquismo. "La causa número uno para el desarrollo de úlceras después de un bypass gástrico es que la persona fume. Y esto incluye cualquier tipo de cosa que fume la persona, no solo tabaco, marihuana, lo que sea".

Pacheco añade que incluso la exposición frecuente al humo de terceros podría aumentar el riesgo de daño en esta zona vulnerable del sistema digestivo.

Las señales que requieren atención inmediata

Los síntomas iniciales suelen manifestarse como dolor persistente en la parte alta del abdomen, náuseas o vómitos. Sin embargo, cuando la úlcera progresa, pueden aparecer complicaciones mucho más severas.

Según el especialista, algunas de estas lesiones pueden provocar hemorragias digestivas y, en situaciones menos frecuentes, perforarse, tal como ocurrió con Katherine Orellana. "Esta úlcera después de un bypass se presenta habitualmente con dolor en la parte alta del abdomen. Esa úlcera, en casos ya menos frecuentes, puede sangrar y, en casos menos frecuentes, puede perforarse y produce una peritonitis".

La peritonitis es una inflamación grave de la membrana que recubre la cavidad abdominal y constituye una emergencia médica que requiere atención inmediata, ya que puede comprometer múltiples órganos y poner en riesgo la vida del paciente.

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