En el marco de las políticas de apoyo social, el Estado otorga el Subsidio Familiar Automático, una ayuda económica dirigida a menores de 18 años que formen parte de los sectores más vulnerables del país. Este aporte destaca porque no requiere ningún trámite de postulación, ya que su asignación se realiza de forma directa según la información del Registro Social de Hogares (RSH).
La entrega del beneficio está focalizada en quienes integran el 40% de menores ingresos, lo que permite agilizar el acceso y evitar procesos administrativos para las familias.
El monto vigente corresponde a $22.007 por cada niño, niña o adolescente beneficiario, cifra que se deposita mensualmente mientras se mantengan las condiciones exigidas.
No obstante, existen situaciones específicas en las que el aporte puede incrementarse, duplicando su valor.
Condiciones para recibir el subsidio
Para acceder a este beneficio estatal, los causantes deben cumplir con ciertos requisitos básicos:
- Tener menos de 18 años de edad.
- En el caso de menores de hasta 8 años, participar en los controles de salud infantil definidos por el sistema público.
- Desde los 6 años, acreditar asistencia como alumno regular en establecimientos educacionales reconocidos por el Estado, salvo en casos de discapacidad.
- No registrar ingresos iguales o superiores al monto del subsidio.
- Estar clasificado dentro del 40% más vulnerable según el RSH.
- No ser beneficiario de otras ayudas como la Asignación Familiar o el Subsidio Familiar tradicional, ni del subsidio de discapacidad para menores.
Pago duplicado: ¿Quiénes pueden recibir más dinero?
El Subsidio Familiar Automático contempla un monto mayor en casos específicos. Las familias pueden acceder a un pago de $44.014 por cada causante, siempre que se trate de un menor con discapacidad.
Para ello, se deben cumplir dos condiciones clave:
- Estar inscrito en el Registro Nacional de Discapacidad.
- Contar con un grado de discapacidad igual o superior al 66,6%.