Uno de los hombres que secuestró a 6ix9ine en 2018 fue sentenciado a 24 años de cárcel y otros cinco de libertad vigilada.

El sujeto de 33 años, llamado Anthony Ellison, pertenecía a la misma pandilla del trapper estadounidense. Por otra parte, fue juzgado por haberle cortado la cara a otra víctima en un incidente distinto.

Harv, el alias del criminal, fue declarado culpable de diversos delitos como el de conspiración de crimen organizado, secuestro para ayudar al crimen organizado y mutilación y asalto con un arma peligrosa en ayuda del crimen organizado.

Audrey Strauss, fiscal federal interina, informó que Ellison era un "integrante de alto rango de Nine Trey Gangsta Bloods, una banda violenta que causó estragos en la ciudad de Nueva York".

El juez del caso, en tanto, lo definió como "cruel y vicioso". Sin embargo, él se defendió diciendo que "no soy un ángel pero tampoco un monstruo. Tengo mis defectos. Soy humano".

Tekashi 6ix9ine (Daniel Hernandez es su verdadero nombre, por su parte, se encuentra cumpliendo una pena en su hogar por colaborar con la Justicia y admitir una serie de delitos ligados al crimen organizado.

El hombre de "BEBE" consiguió un acuerdo en el que se declaró culpable de unirse a Nine Trey Gangsta Bloods en 2017; y de contratar a un integrante de la pandilla para dispararle a Chief Keef —reconocido rapero estadounidense y su rival musical— para "mantener o aumentar mi propia posición en la banda", de acuerdo a sus propias palabras, en declaraciones tomadas por TMZ citando documentos oficiales.

En un comienzo, sus cargos alcanzaban una sentencia mínima de 47 años en la cárcel y podían aumentar a cadena perpetua, informó The New York Times, hasta su polémico acuerdo con la Justicia, donde delató a sus ex compañeros de pandilla.

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