A más de un mes del término de la exitosa teleserie de Canal 13, Pacto de Sangre, Néstor Cantillana, uno de los protagonistas de la historia, relató cómo ha sido su vida tras dejar el personaje de Marcos Toselli. 

Confesó que las personas en la calle aún le hablan sobre su rol en la ficción y que cuando estaba al aire "eran un poco más incómodos los comentarios porque la trama estaba más efervescente".

"Después me corté el pelo y me afeité, saliendo de la pantalla la cosa baja la intensidad", indicó a Las Últimas Noticias. "Hace un par de semanas volví a subirme al metro y es piola, no pasa nada", indicó. 

Sobre el reconocimiento público y entre sus pares por el desempeño en la teleserie como uno de los villanos, señaló que "el personaje estuvo bien, pegó, estaba bien escrito y logramos construir algo entretenido entre el director (Cristián Mason), el guión y yo". 

"Para mí el personaje era así, con contrastes, hiperneurótico y sin contenerse. Si tenía rabia pateaba cosas, si tenía pena lloraba a mocos. Marcos era súper intenso, como un niño viejo. Era un idiota, pero yo defiendo siempre a los personajes, trato de ver el cuento desde dónde lo vería él", explicó. 

Por otra parte, Cantillana se tomó con humor el culto popular que surgió entre los televidentes, incluso con la aparición de poleras con su rostro y su icónico gorro. 

"Esto de Marco fueron 15 minutos de fama", dijo al medio. "Uno tiene que tomárselo con humor no más, agradecerlo pero uno no se puede creer el cuento porque esto es pega. Hay que tratar de hacerla bien, involucrarse", afirmó. 

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