El escalador estadounidense Alex Honnold, de 40 años, protagonizó este domingo una arriesgada hazaña al escalar sin ningún tipo de equipo de seguridad el Taipéi 101, el edificio más alto de Taiwán y uno de los rascacielos más emblemáticos del mundo.

Todo lo anterior, ante la mirada de cientos de personas que se congregaron en la base de la torre y miles más que siguieron el ascenso a través de una transmisión en vivo de Netflix.

La estructura, ubicada en la capital taiwanesa y con 508 metros de altura, fue ascendida por Honnold en aproximadamente una hora y media, tiempo tras el cual se le vio en la cima con los brazos levantados, mirando hacia el público que lo aplaudía desde el suelo.

De acuerdo con lo informado por la organización del evento, Honnold se convirtió en la primera persona en escalar el Taipéi 101 sin cuerdas, arnés ni red de seguridad, modalidad conocida como “free solo”. Si bien el edificio ya había sido escalado anteriormente, nunca se había realizado bajo estas condiciones.

En 2004, el francés Alain Robert, apodado el “Hombre Araña”, logró ascender la torre, aunque lo hizo en condiciones de lluvia y con apoyo de cuerdas de seguridad. En esta ocasión, el ascenso fue realizado completamente a mano limpia, sin ningún sistema de protección.

El desafío, titulado “Skyscraper Live” (“Rascacielos en Vivo”), estaba programado inicialmente para el sábado, pero debió ser aplazado debido a las condiciones meteorológicas. Finalmente, el evento se concretó el domingo y fue transmitido en directo por la plataforma de streaming.

Alex Honnold es reconocido por sus hazañas extremas

Alex Honnold alcanzó notoriedad mundial en 2017, cuando escaló sin protección El Capitán, un monolito de granito de cerca de 900 metros en el Parque Nacional de Yosemite, en Estados Unidos.

Esa hazaña quedó registrada en el documental “Free Solo”, ganador del premio Oscar.

Previo al ascenso en Taiwán, el propio Honnold había señalado en un video promocional difundido por Netflix que “ha sido el sueño de mi vida escalar un rascacielos”, anticipando el desafío que finalmente concretó este fin de semana.

Durante la escalada, numerosos espectadores siguieron el avance desde el suelo. Algunos calificaron el momento como “una experiencia única en la vida”.

Esto, mientras otros destacaron la complejidad y el riesgo del ascenso, que posicionó nuevamente a Honnold como una de las figuras más reconocidas de la escalada extrema a nivel mundial.

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