Fueron descritos como criaturas brutas y tontas, como cavernícolas primitivos y hombres mono, más cercanos a los gorilas que a los humanos modernos.

Sin embargo, la reputación de los neandertales no les hace justicia.

"Eran en realidad humanos muy inteligentes y con muchos logros. No eran 'hombres monos'. Así que es injusto para ellos que la palabra neandertal se use hoy como un insulto", informa el Museo de Historia Natural de Reino Unido, que tiene un área dedicada al Homo neanderthalensis.

Extinguidos hace 40 mil años y reconocidos como una forma distintiva de humano hace poco más de 160 años, los neandertales fueron subestimados por la ciencia durante décadas.

Sin embargo, en los últimos años distintas investigaciones han mostrado una imagen mucho más compleja de nuestros primos lejanos.

Aquí te damos cinco ejemplos recientes de descubrimientos que demostraron por qué esta especie extinta era mucho más avanzada de lo que originalmente se pensó.

1. Nuestros antecesores se mezclaron con ellos

Los humanos del siglo XIX y XX pudieron pensar que el neandertal era una especie muy distinta e inferior al Homo sapiens, pero entre los primeros humanos modernos hubo quienes no pensaron así.

Los neandertales y humanos no solo convivieron en Eurasia, sino que también tuvieron sexo y descendencia juntos.

Según análisis genéticos de fósiles de neandertales, los homo sapiens se aparearon repetidamente con neandertales a lo largo de decenas de miles de años.

Como consecuencia, actualmente hay personas con hasta un 2% de ADN neandertal.

Si bien no está claro por qué, después de sobrevivir durante 350.000 años, los neandertales desaparecieron, lo seguro es que no fue debido a una mayor habilidad cognitiva de los sapiens, como se dijo durante décadas.

Algunas de las teorías actuales afirman que no pudieron reproducirse lo suficientemente rápido, que los humanos modernos les quitaron recursos y que los infectaron con nuevas enfermedades.

También hay quienes señalan al cambio climático como un factor influyente en su desaparición.

En un experimento publicado el año pasado en la revista científica Proceedings of the National Academy of Science, un grupo de investigadores reconstruyó el clima de la Europa central prehistórica mediante el análisis de estalagmitas de dos cuevas en Rumania.

Lo que descubrieron es que la región sufrió dos períodos de temperaturas extremadamente frías en la época en que las poblaciones de neandertales disminuyeron y luego desaparecieron.

En esta era del hielo, los sapiens pudieron haber sobrevivido mejor gracias a una dieta más variada, que incluía una mayor proporción de plantas y peces que la de los neandertales, que dependían más de los grandes mamíferos que murieron como consecuencia del clima.

Según Rick Potts, experto en orígenes humanos en el Museo Nacional de Historia Natural del Smithsonian de EE.UU., es probable que nuestra especie no fuera más astuta que los neandertales: simplemente los sobrevivimos.

2. Podían cazar y matar a distancia

Según un estudio realizado por la University College of London y publicado esta semana, los neandertales crearon armas lo suficientemente avanzadas como para poder matar a distancia.

Para llegar a esta conclusión los investigadores llevaron a cabo un experimento utilizando una lanzas de madera que fueron excavadas en Schöningen, Alemania, en la década de 1990 y que se estima que tienen alrededor de 300.000 años de antigüedad.

El equipo probó el rendimiento de estas armas mediante la creación de réplicas, con las que un grupo de atletas de jabalina intentaron golpear un objetivo desde un rango de distancias.

Las lanzas podían alcanzar con precisión un objetivo de hasta 20 metros de distancia.

La investigadora principal del experimento, Annemieke Milks, dijo a la BBC que este descubrimiento prueba una vez más cuán inteligentes eran los neandertales.

3. Los neandertales enterraban a sus muertos

Uno de los yacimientos neandertales más famosos es el del viejo de La Chapelle-aux-Saints, descubierto en 1908, que contiene los restos de un hombre con deformidades espinales.

Los compañeros del este neandertal le cavaron una tumba y protegieron su cuerpo de los carroñeros, según un análisis del yacimiento publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciencesen 2014.

Pero este no es el único ejemplo de un entierro neandertal.

En la cueva de Teshik-Tash (Uzbekistán) se encontró un niño neandertal enterrado y rodeado de cuernos de cabra, mientras que en Regourdou (Francia) colocaron huesos de oso alrededor de un cuerpo.

Existe un consenso científico de que nuestros parientes evolutivos más cercanos enterraron a sus muertos de forma intencionalal menos durante parte de su existencia.

4. Podrían haber cuidado a sus mayores y a los inválidos

Los expertos también afirman que los neandertales tenían más empatía de la que se pensaba en un principio.

En 1957 los arqueólogos encontraron los restos de un neandertal en la cueva de Shanidar, en el Kurdistán iraquí, que presentaba múltiples lesiones.

Según un estudio realizado en 2017 por los antropólogos Erik Trinkaus de la Universidad de Washington en St. Louis y Sébastien Villotte del Centro Nacional Francés para la Investigación Científica, ese ser era sordo.

Y, pese a esta discapacidad, llegó a vivir hasta los 40 años, una edad bastante avanzada según estándares paleolíticos.

Según los antropólogos la única forma en la que pudiese haber vivido hasta una edad tan avanzada es con ayuda de de otras personas.

El viejo de La Chapelle-aux-Saints también parece haber sido cuidado por sus compañeros.

Según el equipo de investigadores que analizó el yacimiento, sus lesiones y la falta de dientes, combinadas con la vejez, demuestran que fue atendido por la comunidad y que lo mantuvieron con vida contra todo pronóstico.

5. También eran artistas

Hace 42.000 años los neandertales ya eran capaces de formar pequeñas piezas de joyería con dientes de animales, conchas y marfil.

Un estudio publicado por la revista Science en 2018 afirma que incluso realizaron dibujos en cuevas en España unos 20.000 años antes de la llegada a Europa de los humanos modernos.

Realizadas con pigmento rojo, las pinturas rupestres incluyen plantillas de mano y formas geométricas.

Históricamente, las obras de arte y el pensamiento simbólico se han presentado como prueba de la superioridad cognitiva de los humanos modernos, por ser algo considerado único de nuestra especie.

"En mi opinión, este descubrimiento cierra el debate sobre los neandertales", dijo en 2018 João Zilhão, investigador del equipo de la Universidad de Barcelona que descubrió las pinturas.

"No fueron cognitivamente distintos o menos dotados en términos de inteligencia. Son solo una variante de la humanidad que ya no existe más".

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