El universo está lleno de caos y violencia. Estrellas que explotan, agujeros negros que engullen lo que se les atraviese, asteroides que viajan a cientos de millones de kilómetros por hora, y todo envuelto en una mortal radiación cósmica.

Hasta ahora se creía que los planetas del sistema solar, incluida la Tierra, también se habían formado a partir de un furioso evento cósmico.

Pero una teoría revolucionaria, que acaba de ser comprobada 15 años después de que se formulara, afirma que los planetas nacieron de manera mucho más tranquila y armoniosa.

¿Qué ocurrió para que los científicos dejaran de inclinarse por la violencia y ahora prefieran una explicación mucho más amorosa para el origen de los planetas?

La clave está en New Horizons, la sonda de la NASA que logró fotografiar a Arrokoth, el objeto más lejano y primitivo que se haya observado en el universo.

Arrokoth, antes conocido como Ultima Thule, está ubicado en el cinturón de Kuiber a 6.400 millones de kilómetros del Sol.

Tiene forma de muñeco de nieve, debido a la unión de dos cuerpos cósmicos fusionados en uno solo.

Y fue esa unión de cuerpo y cabeza del muñeco la clave para que se comprobara la teoría armoniosa que hace 15 años propuso Anders Johansen, físico y astrónomo del Observatorio Lund, en Suecia.

Un reciente estudio basado en la imagen de Arrokoth afirma que la manera en que ambas esferas están unidas, donde no se ven ni fracturas, grietas ni aplanamientos, demuestra que los planetas se formaron suavemente.

Dos teorías en disputa

Si hablamos de cómo se formaron los planetas, durante años han existido dos teorías que intentan explicarlo, ambas desde orillas opuestas.

La primera que se planteó, y la más aceptada, sostiene que los planetas emergieron a partir de feroces choques entre cuerpos cósmicos de los que surge un objeto más grande.

La teoría rival, creada por Johansen y menos conocida, propone lo contrario.

En vez de un choque, afirma que las partículas de gas y polvo que giran alrededor de una estrella joven, se van uniendo poco a poco, sin traumas ni colisiones, hasta formar asteroides que siguen creciendo hasta dar origen a los planetas.

A ese proceso de formación los astrofísicos le llaman "acreción de piedras".

En BBC Mundo conversamos con el profesor Johansen sobre la "unión suave" que propuso hace 15 años y el impacto que su comprobación tiene para la ciencia.

¿Qué lo llevó a desafiar la teoría del choque violento, que ha sido la más aceptada?

Sabía que había un problema con esa teoría y es que cuando los granos de polvo crecen al tamaño de una piedra de aproximadamente una pulgada, ya no se se siguen uniendo.

Entonces hicimos simulaciones de computador de cómo piedras milimétricas se mueven alrededor de estrellas jóvenes y encontramos que forman cúmulos muy densos que luego se contraen por su propia gravedad y forman asteroides.

Calculamos cómo el gas y polvo se mueven alrededor de una estrella joven y cómo se van juntando suavemente hasta crear asteroides como Arrokoth.

¿Y por qué la teoría violenta era la más aceptada si tenía ese problema?

Creo que porque fue la primera que surgió. Creo que antes a menudo no se pensaba en que si dos objetos chocan se destruyen. Pasaron por alto que en realidad los cuerpos se destruirían al chocar, en vez de crecer.

Eso es algo de lo que otras personas y yo nos dimos cuenta, de que no era así como funcionaba, así que formulamos esta teoría que sugiere una unión más suave.

¿Y qué pasó con tu teoría durante estos 15 años, la abandonaste?

Hubo unos años en los que la gente no pensaba mucho en esta teoría, estaba casi abandonada, pero luego lentamente llamó más la atención, particularmente con la visita de la misión Rosetta al cometa 67P en 2004.

Ahora la noticia que nos dio New Horizons también nos ha traído mucho apoyo a esta teoría.

¿Entonces todo este tiempo pensabas que estabas equivocado?

Sí, pensé que estaba equivocado porque era un resultado muy nuevo. Recuerdo que pensé que había un error en mis cálculos.

Ahora es muy bueno saber, 15 años después, que hay una observación en el sistema solar que apoya esta teoría y que no habíamos cometido ningún error.

¿Y cómo te sientes ahora?

Se siente genial, he visto las noticias, mis colegas han estado celebrando conmigo, comimos chocolates en la oficina... ha sido un gran momento para todos los que hemos trabajado en esta teoría.

¿Crees que basta con observar una imagen de Arrokoth para derrumbar toda una teoría predominante?

No, pienso que debe haber muchas observaciones de asteroides en el sistema solar para entender qué teoría funciona y cuál no.

Pero también digo que hace unos años hubo una misión europea que apoyó ampliamente este modelo de cómo los cometas, pequeños cuerpos y asteroides se forman mediante una fusión suave.

¿Cuáles son las siguientes preguntas que les interesa responder respecto a la formación de los planetas?

Queremos entender cómo cuerpos como Arrokoth que tienen un tamaño de pocos kilómetros, luego pasaron a formar planetas como la Tierra.

Los asteroides van creciendo mediante la "acreción de piedras" así que probablemente podemos aprender cómo se formaron los planetas, incluyendo la Tierra.

¿Qué lección te deja todo este episodio?

La lección es que la ciencia necesita observación.

En este caso había dos teorías, las dos eran buenas a su manera, la gente podía elegir una u otra, pero solo cuando tienes observación, cuando envías satélites al sistema solar, es cuando realmente podemos decir cuál de esas teorías es correcta.


https://www.facebook.com/BBCnewsMundo/posts/10157613595709665

Publicidad