"Quiero un juguete del bebé Yoda tanto que he considerado vender un riñón", bromea la fanática de Star Wars e influencer de Instagram Jessica Allsop, de 26 años.

La joven inglesa se enamoró del personaje del Niño (conocido en redes sociales como el baby Yoda) de la serie "The Mandalorian", recién estrenada en Estados Unidos en la plataforma de streaming Disney+.

Se trata de una historia ubicada en el el universo de Star Wars años antes de los eventos relacionados con "El retorno del Jedi".

No hay una explicación clara sobre de dónde salió. Si bien los fanáticos lo identifican con Yoda, el mítico personaje de baja estatura y 900 años de edad de "La Guerra de las Galaxias", una de las teorías es que el baby Yoda no es el mismo personaje pero pertenece a la misma especie.

Tras conocerlo, Jessica buscó en internet juguetes o pequeños muñecos del baby Yoda y afirma que está dispuesta a pagar hasta US$260 por una réplica del alienígena que se ha vuelto un fenómeno en la red.

"El niño" de 50 años que se volvió viral

Jessica no está sola en su empeño de llevarse a casa un peluche del baby Yoda.

Desde que "The Mandalorian" fue estrenado como parte del nuevo servicio de streaming de Disney, el personaje se ha vuelto viral y no solo en Estados Unidos, único país en el que se ha estrenado oficialmente la serie.

La marioneta conducida por dos expertos para crear esas expresiones faciales que cautivan a los espectadores ha generado miles de memes y los fanáticos debaten sobre cuán adorable es el Niño y especulan sobre qué pasará en la serie.

El personaje ya cuenta con una popular cuenta en Twitter, aunque no es un perfil oficial. El post del director de la serie sobre el concepto original de cómo se vería el nuevo personaje fue compartido en Twitter más de 30.000 veces.

El expresivo rostro de baby Yoda también ha dado lugar a múltiples variantes de memes sobre distintos estados de ánimo. "Cuándo te das cuenta de que es lunes", dice este post.

A esta creciente popularidad se ha sumado la ansiedad de los fanáticos por comprar juguetes y camisetas. Pero para sorpresa de muchos, Disney no ha comenzado la venta del baby Yoda en tiendas físicas ni en línea, ni siquiera para los días de Navidad.

Si bien las camisetas ya están disponibles online, los fanáticos tendrán que esperar a mayo o junio, aunque ya se pueden preordenar por internet.

La compañía inglesa de entretenimiento Zavvi, que ya comenzó a permitir que se ordenen las figuras, afirmó que vendió cientos de peluches del Niño en pocas horas.

De acuerdo a Richard Gottlieb, director de la consultora de la industria de juguetes Global Toy Experts, la decisión de Disney de mantener al Niño en secreto tendrá un gran impacto en la venta de juguetes.

"Es una pena para los consumidores, pero también para Disney que perderá grandes cantidades de ingresos y se perderá mucho entusiasmo", explica.

De la idea al muñeco

Usualmente, un juguete inspirado por una película o un programa de televisión tarda nueve meses en convertirse en un producto que puede comprarse en tiendas o en internet.

Primero deben firmarse acuerdos y diferentes tipos de licencias, los diseños tienen que ser aprobados, y los ingenieros tienen que crear moldes para que los juguetes sean producidas en fábricas chinas. Luego hay que producirlo y transportarlo desde Asia a las miles de tiendas minoristas que lo venderán.

No hay forma entonces de que Disney reaccione tan rápido al entusiasmo por el Niño, explica Gottlieb. Los planes para producir el juguete probablemente están siendo discutidos desde el año pasado, opina el experto.

John Baulch, de la revista de ventas Toy World, considera que el retraso de la venta es intencional.

"Disney debía saber que tendría un éxito con el Niño", explica. "Pero el director de 'The Mandalorian', Jon Favreau, fue insistente en que él quería que el contenido de la serie saliera primero que la mercancía relacionada con los personajes. En este caso, el director ganó la pelea".

Gottlieb considera que la decisión de Disney de no adelantar nada del nuevo personaje ha permitido que los fanáticos de Star Wars se lleven una verdadera sorpresa, en tiempos en que las fotos y las redes sociales impiden mantener algo oculto.

"Su intención no era solo crear excitación por la serie, sino por todo el lanzamiento de Disney+, y en efecto, creó una conversación [entorno a la plataforma]".

El experto considera que este caso demuestra cómo las diferentes industrias ya no están en sus propios nichos. Juguetes, entretenimiento, propiedad intelectual, servicios de streaming de videos, todos tienen el poder de crear una influencia los unos sobre los otros, y esto tiene posibilidades de impactar también la industria de juguetes en el futuro.

"¿Fue una buena o una mala decisión la de Disney? Tendremos que esperar a junio de 2020, pero para muchos es una decepción el hecho de que habrá mucho dinero que quede sobre la mesa".

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