"He hecho lo que mi papá te hizo a ti".

Joanne Smith sintió que se le encogía el corazón cuando leyó el mensaje de texto de su hija Emma-Jayne Magson.

Dos décadas antes, Joanne había sido apuñalada por su pareja y ahora Emma había hecho lo mismo con James Knight, de 26 años de edad quien murió de las heridas.

Pese a la claridad de los hechos, la organización Justice for Women ("Justicia para las mujeres") cree que Emma pudo haber sido condenada erróneamente por asesinato después de defenderse de una pareja abusiva.

El grupo es el mismo que ayuda a Sally Challen en su apelación contra una condena por asesinato tras matar a golpes de martillo a su "controlador" esposo.

"Si yo honestamente pensara, con la mano en el corazón, que Emma de verdad tuvo la intención de hacer eso [matar a James], nunca estaría de su lado", afirma su madre.

"Pero conozco a Emma, sé que ama a James. Y por eso esto es tan frustrante para mí, porque sé cuánto lo ama, incluso ahora lo ama".

Entonces ¿por qué mató Emma a James Kinght?

La infancia de Emma

Emma solo tenía 8 meses cuando en 1993 su padre atacó a su madre delante de ella y su hermana mayor, Charlotte.

"Me encerró en un apartamento y me apuñaló", recuerda Joanne. "Las niñas estaban en mis brazos. Él intentó alcanzar la garganta, pero corrí y me acuchilló las piernas".

Pese a que Emma era demasiado pequeña para recordar lo que pasó. Joanne considera que el apuñalamiento tuvo un impacto duradero en ella.

"Nos mudamos, nos fuimos a una casa-refugio", relata Joanne. "Tenía cicatrices en las piernas y tuve que aprender a caminar de nuevo".

Joanne dice que Emma tenía una relación cercana con su hermana mayor.

"Eran solo ellas", narra Joanne. "Compartían la habitación, lo hacían todo juntas".

Pero Charlotte murió, con 9 años, por complicaciones después de una operación.

Joanne explica, con cierto tono de arrepentimiento, lo que hizo después: movida por el duelo, decidió llevar el cadáver de Charlotte a la casa familiar y tenerlo allí durante dos semanas. Emma tenía 7 años entonces.

"Charlotte estuvo en mi habitación una semana, en mi cama", indica Joanne. "Después la llevé abajo en un ataúd abierto".

"Creo que no pensé en nadie más que en mí misma", reconoce.

Si bien Emma fue tranquila de niña, en la adolescencia empezó a rebelarse.

"Alrededor de los 13 años empezó a beber, a comportarse mal, sobre todo para llamar la atención", dice Joanne.

Joanne había abandonado al padre de Emma, pero cuenta que sus relaciones posteriores también tuvieron episodios de violencia y que el patrón se repitió cuando Emma empezó a tener novios.

Uno de ellos, por ejemplo, "le quebró el cráneo y la llevó al hospital con un derrame en el cerebro".

Cuando tenía 21 años, Emma tuvo una hija que ahora tiene 4 años. Joanne señala que el parto fue "traumático" y que Emma sufrió de depresión posparto.

Emma y James

Emma conoció a James un año después del nacimiento de su hija, en 2015.

Empezaron a salir cuando James y la madre de sus dos hijas rompieron. James se alojaba temporalmente en casa de uno de sus hermanos en Leicester y Emma vivía unas puertas más allá con su hija.

John Skinner, que era amigo de James y trabajaba con él como recolector de basura, lo describe como "un hombre de familia" que tenía muchos amigos.

"James tenía un grupo de amigos muy bueno, era popular dentro y fuera del trabajo".

Skinner dice que la relación con Emma pareció empezar bien.

"Cuando empezaron a salir, a James se le veía realmente feliz y jovial".

Después, empezó a darse cuenta de que había discusiones, pero pensó que era normal en una pareja que se está conociendo.

"Una vez los vi tener una discusión acalorada, pero en mi opinión cada uno dio lo mejor de sí mismo", añade Skinner.

"Nunca vi a ninguno de los dos volverse violento contra el otro".

Joanne, por su parte, siente que su hija cambió según avanzó la relación.

"James quería que se quedara en casa, no quería que usara maquillaje", apunta.

En el juicio por el asesinato, la fiscalía describió la relación como "volátil".

La familia de Emma alega que James era física y emocionalmente abusivo.

Ella "siempre tenía moretones", dice la madre, pero los justificaba como producto de "peleas juguetonas".

Del otro lado, la madre de James, Trish Knight, sostiene que su hijo no era violento.

"James no tiene ningún antecedente de violencia contra las mujeres", dice.

"Estuvo con su novia anterior, la madre de sus hijas, durante nueve años y no hubo violencia en esa relación".

La BBC se puso en contacto con la pareja anterior de James, pero ella dijo que no quería hacer comentarios.

Sí habló con el diario británico The Sun al que le dijo que James era "un verdadero romántico" al comienzo de la relación y un "papá increíble" para sus hijas.

Sin embargo, posteriormente descubrió que James fumaba cannabis y consumía esteroides.

"Esto era motivo de pelea tras pelea y por más que le rogué que lo dejara, no me escuchó".

La madre de James todavía insiste en que su hijo nunca hubiera pegado a nadie.

El aborto espontáneo

Emma tuvo un aborto espontáneo en marzo de 2016.

Los abortos espontáneos pueden desencadenar problemas mentales, pero la familia de Emma dice que la pérdida fue incluso más traumática porque medio feto quedó dentro de ella por error médico. Regresó al hospital para otra intervención en la que le sacaron los restos del feto.

Emma le contó a su madre que James le echaba la culpa por perder el bebé.

"Una enfermera tuvo que llamarles la atención en el hospital porque él la estaba llamando fulana, le decía que había estado con hombres negros y que por eso había perdido el feto", indica Joanne.

La madre de James dice que su hijo estaba "entusiasmado" con la idea de volver a ser padre y que nunca le oyó responsabilizar a Emma por el aborto espontáneo.

"Estaba disgustado", cuenta Trish.

La fatídica noche

Emma decidió salir por la noche el sábado 26 de marzo de 2016, el fin de semana de Pascua, y se encontró con James en un bar del centro de Leicester.

Louise Bullivant, su nueva abogada, dice que el personal de seguridad del pub le pidió a James que abandonara el local por mal comportamiento.

"Hubo un incidente entre James y el personal de la puerta que derivó en que lo echaran y Emma decidió irse con él", cuenta Bullivant.

"No hay duda de que los dos estuvieron bebiendo".

Discutieron en un taxi y el conductor les pidió que salieran, por lo que tuvieron que caminar a casa. Durante el paseo, cámaras de seguridad grabaron imágenes en las que se ve a James sujetando a Emma por el hombro y el cuello y empujándola al suelo.

En el juicio se leyó un comunicado de Emma en el que alegó que apuñaló a James en defensa propia.

"Una vez en la cocina, me agarró por el cuello y me empujó", relató Emma.

"Estaba justo al lado del fregadero y me estiré para coger algo. Tomé lo primero que estaba a mano, que era un cuchillo de cocina; el cuchillo estaba en mi mano y ataqué una vez", reconoció.

"No tuve intención de hacerle daño, solo quería quitármelo de encima".

La madre de James dice que nadie sabe de verdad lo que pasó.

"Solo había dos personas allí esa noche y una de ellas ya no puede dar su versión de los hechos", defiende.

Los últimos momentos de James

James no murió inmediatamente.

De alguna manera terminó delante de la casa de su hermano Kevin, unas puertas más allá de la casa de Emma, tendido boca abajo. Eran las 2:30 de la madrugada.

Kevin y una vecina, Michal Ladic, salieron a ayudar, pero Emma no les contó que había apuñalado a James.

"Todavía estaba vivo cuando los encontré", señala Michal.

"Quería darle la vuelta, pero ella estaba sentada encima. Él estaba boca abajo, sin camisa. Pregunté si estaba bien y Emma me dijo que solo estaba borracho".

En su testimonio durante el juicio, Kevin dijo que Emma le contó que James estaba borracho y que le habían pegado los guardias del bar horas antes.

Cuando se le preguntó qué impresión le causó Emma, Kevin respondió: "Que todo iba a estar bien por la mañana, que [James] solo necesitaba dormir la borrachera".

Kevin ayudó a levantar a James para llevarlo a casa de Emma y colocarlo en el suelo de la sala principal. No se dio cuenta de que su hermano había sido apuñalado y simplemente le dijo: "Te veré mañana".

Emma llamó al teléfono de emergencias y pidió una ambulancia, pero una vez más no mencionó que James hubiera sido apuñalado.

Cuando se le preguntó qué había pasado, ella dijo: "No sé, mi novio está aquí y está haciendo ruidos raros. No sé qué está pasando".

Más adelante en la llamada, Emma dijo; "Parece que ha tenido una pelea con alguien".

Cuando la operadora explicó que la ambulancia podía tardar, Emma contestó: "No, está bien, no se preocupe".

La fiscalía alegó que Emma engañó a los demás para que no salvaran la vida de James y describió a la mujer como "fría, brutal y manipuladora".

Sin embargo, su madre cree que Emma simplemente no se dio cuenta de que James se estaba muriendo.

"No creo que supiera lo grave que era la situación en ese momento", alega.

Solo 40 minutos después de haberlos visto fuera de su casa, a Kevin leo despertaron los golpes de Emma en la puerta, que gritaba que James estaba muerto,

Kevin y la vecina Michal intentaron reanimarlo, sin éxito.

Emma telefoneó a su abuela, quien de inmediato se dirigió a su casa.

"La ambulancia se había llevado a James", cuenta Lynda Allen, la abuela de Emma.

"Había policías por todas partes. Finalmente me dejaron pasar y Emma se acercó hasta mí. Solo tenía puesto un vestido de noche, sin zapatos ni nada más.

"Se apoyó en mi hombro, llorando".

Lynda apreció marcas en el cuello de su nieta, algo que también fue anotado posteriormente cuando Emma fue examinada bajo custodia policial.

Emma no fue arrestada en ese momento porque la policía no se dio cuenta de que era la responsable de apuñalar a James.

Se le permitió ir a casa de su madre, donde le contó que pensaba que había matado a James, y Joanne se lo dijo a la policía, que la detuvo.

El juicio por asesinato

En una medida inusual para alguien acusado de asesinato, Emma permaneció en libertad bajo palabra durante el juicio en un tribunal de Leicester.

Emma decidió no aportar pruebas, pero su equipo legal sostuvo que la joven actuó en defensa propia, que no tenía la intención de matar o hacerle daño a James y que sufrió una pérdida de control.

Su familia cree que estaba asustada y que no entendía lo que pasaba durante el juicio.

"¿Cómo puedo decirlo sin sonar desagradable?", plantea la abuela. "Emma es muy lenta".

En noviembre de 2016, Emma fue declarada culpable de asesinato y condenada a cadena perpetua con una pena mínima de 17 años.

La apelación de Emma

Cuando se terminó el juicio, la madre de Emma fue interpelada por un agente de policía que le aconsejó que se pusiera en contacto con Justice for Women.

El grupo ayudó a Emma a conseguir un nuevo equipo legal que ha apelado la condena por asesinato alegando razones psiquiátricas.

El psiquiatra original contratado por los abogados de Emma le diagnosticó un trastorno de inestabilidad emocional de la personalidad (TIE), pero por algún motivo esto no se usó como prueba durante el juicio.

Los nuevos abogados de Emma recurrieron al mismo psiquiatra para que hiciera una nueva evaluación y también solicitaron los servicios de un psicólogo clínico que estableció que Emma tiene un trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

Incluso el experto psiquiátrico contratado originalmente por la fiscalía está de acuerdo en que, en el momento del crimen, Emma sufría un trastorno médico reconocido.

Desde el entorno de James, se ha lanzado una petición en la que se pide "justicia para James", que aboga por que Emma permanezca en prisión y cumpla la pena.

Sin embargo, los jueces del Tribunal de Apelaciones de Londres concluyeron que Emma tiene un caso "defendible" y le concedieron permiso para apelar.

Emma habla con su hija por teléfono todos los días y la pequeña visita la cárcel cada semana.

La madre de James lamenta que sus nietas no pueden visitar a su hijo más que en el cementerio.

Joanne siente empatía hacia la madre de James, pero mantiene que Emma no debería haber sido condenada por asesinato.

"Solo espero que Emma pueda salir y ser una mamá para su hija y seguir con su vida.

"Jamás se olvidará de James, nunca. Sé que lo ama y sé que si pudiera volver atrás en el tiempo lo haría 100%".

En noviembre del año pasado, el Tribunal de Apelaciones de Londres le dio permiso a Emma-Jayne Magson para apelar la condena por asesinato. Su equipo legal está a la espera de una fecha para la próxima audiencia.

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