El Desfiladero de Cheddar en las montañas de Somerset, en el sur de Inglaterra, es uno de los sitios más espectaculares en Reino Unido, con amplios acantilados, valles y cavernas rocosas.

Y en sus cuevas se han descubierto cuantiosos restos de las culturas prehistóricas que habitaban en el lugar, entre hace 12.000 y 17.000 años.

Nueva evidencia paleontológica encontrada en la Cueva de Gough, sin embargo, da cuenta de un pasado que hoy en día podría ser calificado como siniestro.

Una serie de marcas en zigzag en huesos humanos encontrados en esa caverna apunta a un ritual canibalístico, en el que estos antepasados de los británicos consumían la carne de sus muertos antes de marcar los huesos.

Es la primera vez que se nota esta práctica dentro del Paleolítico -o antigua Edad de Piedra- que data de entre hace 2,6 millones de años y 12.000 años A.C., en cualquier parte del mundo.

Antropofagia ritual

Desde hace un tiempo, los científicos han reconocido que la antropofagia estaba activa en la Cueva Gough, pero no estaban seguros si la práctica de comer otros humanos tenían un significado simbólico.

Y para averiguarlo, una investigación del Museo de Historia Natural de Londres y la University College London (UCL) comparó cientos de marcas de cortes halladas en huesos humanos y animales.

Los investigadores afirman que los inusuales cortes en un hueso del antebrazo son marcas talladas a propósito. No son el simple producto del corte de la carne de un hueso, como dejaría un carnicero. Tampoco son marcas de dientes desgarrando la carne.

Es más, las marcas en zigzag parecen imitar los diseños de otros objetos tallados de la misma época.

"El motivo tallado en el hueso de la Cueva Gough es parecido a los grabados observados en otros sitios europeos de cultura magdaleniense (paleolítico superior)", declaró Silvia Bello, del Museo de Historia Natural.

"Lo que es excepcional en este caso, sin embargo, es la selección del objeto (un hueso humano) y el contexto canibalístico en el que se produjo".

Uno de los huesos humanos había sido desarticulado, fileteado, mordido y, luego, marcado con el diseño en zigzag, antes de finalmente romperlo para extraer la médula ósea.

"La secuencia de modificaciones realizadas en este hueso sugieren que el tallado fue un decidido componente de una práctica canibalística, rica en connotaciones simbólicas", explicó la doctora Bello.

Los científicos especulan que las marcas pudieron representar la "historia" de la víctima fallecida o un memorial de cómo murió y que, de alguna manera, registraba la muerte del individuo parecido a los ritos funerarios modernos.

"Aunque análisis previos han logrado indicar que el canibalismo fue practicado en la cueva Gough como un ritual simbólico, este estudio provee la evidencia más sólida hasta el momento", añadió Bello.

Más de 100 años de investigaciones

La Cueva Gough está situada en el Desfiladero de Cheddar, un profundo cañón de caliza en el extremo sur de las montañas Mendip, en Somerset.

Las investigaciones paleontológicas del sitio se iniciaron hace más de 100 años. Uno de los descubrimientos más famosos fue en 1903, del "hombre de Cheddar", un esqueleto masculino completo de un individuo que vivió hace unos 10.000 años.

En 2011, la doctora Bello y sus colegas presentaron tres cráneos que dicen fueron utilizados como vasijas para beber.

Los cráneos habían sido manipulados de una manera tan meticulosa que su uso como vasijas para contener líquido pareció ser la única explicación razonable.

Esa interpretación científica cobra mayor significado con esta más reciente investigación de los huesos de la cueva Gough que ha sido publicada en la revista especializada Plos One.

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