De las decenas de películas de América Latina nominadas a través de las décadas al Oscar de la mejor cinta de habla no inglesa -conocida antes como "película extranjera"- solamente dos han ganado la estatuilla.

Ambas son de Argentina: "La historia oficial", que ganó en 1986, y "El secreto de sus ojos", que obtuvo el preciado galardón en 2009.

Chile espera unirse este domingo a ese club exclusivo con "Una mujer fantástica", de Sebastián Lelio, una de las cinco películas internacionales nominadas a los Oscar de 2018.

Se trata de la segunda película de origen transandino que compite en los premios de Hollywood.

En 2012 el país estuvo nominado por el film "No", de Pablo Larraín, que trataba sobre la campaña para poner fin al gobierno de Augusto Pinochet en el plebiscito de 1988.

Ese año la ganadora fue la austríaca "Amour".

Ahora Chile tendrá una segunda oportunidad.

La histórica "historia oficial"

A Argentina le tomó tres intentos obtener su primer Oscar.

El país ya había sido nominado dos veces -por "La tregua", de Sergio Renán, en 1974, y por "Camila", de María Luisa Bemberg, en 1984- antes de alzarse con la preciada estatuilla en 1986 con "La historia oficial".

El film de Luis Puenzo hizo historia al convertirse en el primero de América Latina en obtener el galardón.

"Casualmente, la entrega se realizó el 24 de marzo de 1986, justo cuando se cumplían 10 años del golpe de Estado que había inspirado a Puenzo y a Aída Bortnik a escribir el guión", recordó el diario La Nación.

Parte de su éxito -además de su talentoso elenco, encabezado por los renombrados actores Norma Aleandro y Héctor Alterio- fue su temática.

Era la primera vez que una película trataba sobre uno de los temas más dolorosos y tabúes de la reciente historia argentina: los desaparecidos durante el régimen militar de los años '70 y la apropiación ilegal de sus hijos, que fueron dados en adopción.

El film obtuvo varios reconocimientos internacionales y la crítica hollywoodense elogió el trato que Puenzo le dio al tema por su compromiso con los derechos humanos sin imponer una ideología política.

Según recuerda desde Buenos Aires la periodista de BBC Mundo Veronica Smink, la película sigue teniendo vigencia, como quedó demostrado cuando fue reestrenada el 24 de marzo de 2016, a 30 años de su llegada a los cines (y a 40 años del golpe militar que instauró el gobierno de facto).

"En su segunda vuelta 'La historia oficial' tuvo casi tantos espectadores como cuando se estrenó originalmente", cuenta Smink.

Siete nominaciones

El galardón de Hollywood también significó un importante espaldarazo para la industria cinematográfica argentina y dio impulso a muchos nuevos filmes.

Varios de ellos volvieron a ser reconocidos en la meca del cine estadounidense.

En total, Argentina ha sido nominada siete veces en la categoría de mejor filme extranjero o de habla no inglesa.

En 1998 compitió con "Tango, no me dejes nunca", de Carlos Saura, y en 2001 con la agridulce comedia "El hijo de la novia", de Juan José Campanella.

Fue este director el que le volvió a dar un Oscar al país con su magnífica historia de suspenso "El secreto de sus ojos", en 2010.

La película, que además fue un éxito de taquilla, volvió a abordar -aunque de manera más tangencial- el tema de los abusos cometidos durante el último gobierno de facto.

¿Será acaso esa temática la que tanto atrae a los votantes del Oscar?

Lo cierto es que además de marcar un récord para Argentina, la nominación del filme de Campanella tuvo otra particularidad: compitió con la peruana "La teta asustada", de la directora Claudia Llosa.

Fue la primera vez que dos largometrajes latinoamericanos eran nominados juntos para mejor película de habla no inglesa.

"Relatos salvajes"

La última película argentina en ser nominada en este rubro fue "Relatos salvajes", de Damián Szifrón, en 2014.

Perdió a manos de "Ida", de Polonia.

Ese año Argentina se fue de los Oscar con las manos vacías pero curiosamente el que sí ganó una estatuilla fue su vecino, Chile.

El corto chileno "Historia de un oso" ganó como mejor cortometraje animado, dándole al país su primer Oscar.

Un buen consuelo para los chilenos si este domingo la segunda no es la vencida.

Publicidad