Las clases de universidad están listas para dar un giro futurista al dejar que los docentes aparezcan en holograma retransmitiendo desde lejos.

El Imperial College de Londres exhibirá esta tecnología en un evento especial el jueves antes de empezar a ponerlo en práctica ampliamente.

Se cree que puede ser el primer organismo académico en hacerlo de manera habitual.

Un efecto similar ha sido utilizado para animar imágenes de Michael Jackson, Elvis Presley y otros famosos.

En un principio, el Imperial limitará su uso a las actividades de su escuela de negocios pero espera que esta tecnología se convierta en algo común.

"La alternativa es utilizar software de videoconferencias pero creemos que estos hologramas ofrecen una sensación mayor de presencia", señala el director del Laboratorio Edtech del centro, David Lefevre, a la BBC.

"Los ponentes tienen un monitor de alta definición frente a ellos que se calibra para que puedan dirigirse a determinadas personas y mirarles a los ojos. Pueden interactuar de verdad", explicó también Lefevre.

Y más de una persona puede aparecer al mismo tiempo.

De hecho, en el evento Women in Tech del jueves, un panel mostrará a dos invitados cuyas imágenes serán transmitidas desde Estados Unidos junto a otros dos que estarán en el escenario. Se espera que los cuatro puedan ser capaces de comunicarse entre sí.

"Dentro del presupuesto"

Hablando estrictamente, las ilusiones visuales no son hologramas pero tampoco son el efecto del Fantasma de Pepper utilizado por políticos como el candidato presidencial francés Jean-Luc Mélenchon o el primer ministro indio, Narendra Modi; así como la industria del entretenimiento.

En su lugar, utilizan una técnica desarrollada por la empresa canadiense Arht Media.

"El problema con el Fantasma de Pepper es que puede ser complicado montarlo y puede costar alrededor de £150.000 (unos US$195.635) organizar un evento", señala Lefevre.

"Esto es más simple: proyectas sobre una pantalla de cristal y un fondo detrás de ésta utiliza software para dar la ilusión de profundidad", contrastó.

Y según Lefevre, la tecnología "cuesta unos pocos miles de dólares, así que por primera vez las universidades pueden permitírselo".

Para mandar su imagen, los ponentes necesitan usar un "estudio", en el que filmarles sobre un fondo negro mientras se les ilumina por ambos lados.

El Imperial College planea utilizar dos estudios externos: uno en Los Ángeles y el otro en Toronto, así como un kit portátil para invitar a personas en el extranjero a que den charlas a sus estudiantes.

Además, tratará de usar sus equipos para que uno de sus profesores haga una presentaciónen una escuela de economía de España en febrero.

Más allá de proveer una solución más práctica para atraer talento extranjero (en lugar de tener que desplazarles hasta Londres), la universidad asegura que hay más ventajas.

Un invitado popular puede dar la misma charla en diferentes salas al mismo tiempo.

Esas conferencias también pueden ser grabadas y retransmitidas posteriormente, aunque en este caso quedarían fuera las interaccionescon la audiencia.

La desventaja de este sistema, sin embargo, es que es menos probable que los invitados se queden a charlar con personas de la audiencia cuando acabe su conferencia.

Además, siempre existe la posibilidad de que haya un problema técnico.

No obstante, el Imperial está convencido de que las ventajas son mayores que las desventajas.

"Se va a convertir en una de esas tecnologías que más se usa", augura Lefevre.

"Siempre que la tecnología funcione como creemos que lo hará, creo que esto se convertirá en la tendencia principal", vaticinó.

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