Australia es hogar de numerosas especies peligrosas: desde cocodrilos hasta serpientes, desde arañas hasta medusas venenosas.

Pero ahora, según un nuevo estudio basado en numerosas observaciones, tres animales aparentemente inofensivos se suman a la lista.

Se trata de tres especies de aves rapaces que los investigadores describieron como pirómanas.

Según Bob Gosford, ornitólogo del Central Land Council en el Territorio del Norte (Australia) y coautor de la investigación, las aves son el milano negro? (Milvus migrans), el milano silbador (Haliastur sphenurus) y el halcón berigora? (Falco berigora) esparcen deliberadamente los incendios forestales para obligar a los animales que habitan el bosque a huir de las llamas y así cazarlos con más facilidad.

Lo hacen tomando una ramita encendida con el pico o las garras, que luego dejan caer en un sitio que no ha sido alcanzado por las llamas.

Además, dicen, es posible que hayan aprendido a controlar y utilizar el fuego en su favor, antes que los humanos.

El estudio fue publicado en la revista Journal of Enthnobiology.

Evidencia contundente

La creencia de que estas aves tienen la capacidad de expandir las llamas tiene larga data.

Tal es así, que el hecho es conmemorado por antiguas danzas ceremoniales en las culturas aborígenes del país.

Sin embargo, cuando Gosford publicó el resultado de sus observaciones iniciales en 2016, muchos expertos en comportamiento de aves reaccionaron con escepticismo.

Ahora, Gosford recogió el testimonio de 20 nuevos testigos que le han valido la aceptación de los científicos que anteriormente pusieron en duda la evidencia.

Uno de estos testimonios proviene de Dick Eussen, fotoperiodista, exbombero y coautor del estudio, quien observó este comportamiento cuando intentaba extinguir un incendio en el Territorio del Norte, en los años 80.

Uno de los episodios más recientes tuvo lugar en marzo de 2017, también en el mismo estado, pero los milanos no lograron su cometido.

Aves antes que humanos

No está claro aún cuán común es este comportamiento, pero de acuerdo a la evidencia, estas aves solo recurren a esta metodología de caza si el incendio llegó a su límite de expansión y amenaza con apagarse.

Para entender la frecuencia y si esta técnica es exclusiva de estas especies o también es practicada por otras, tanto en Australia como en el resto del mundo, los investigadores planean llevar a cabo experimentos bajo condiciones controladas.

Otro ángulo interesante que se desprende de las observaciones, es que es muy posible que las aves rapaces nos hallan ganado de mano en cuanto al manejo del fuego.

La evidencia más antigua confirmada del uso de fuego se remonta a 400.000 años.

Sin embargo, las aves rapaces han estado en el planeta millones de años antes, con lo cual es posible que lo hayan descubierto antes de que aparecieran los humanos, le dijo a la revista la revista New Scientist, Alex Kacelnik, experto en inteligencia de aves de la Universidad de Oxford, en Reino Unido.

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