Es como si un niño pequeño hubiese estado dibujando con enormes crayones de colores.

Pero lo que estamos viendo, en realidad, son las gigantescas marcas dejadas en el fondo marino por el movimiento de enormes bloques de hielo sobre los sedimentos.

Los arcos, las líneas y los círculos son el registro de los desplazamientos de los icebergs, empujados por los vientos, las mareas y las corrientes.

Estas "obras de arte" creadas por el hielo forman una colección de increíbles imágenes que detallan cómo la acción glacial le ha dado forma al suelo oceánico en las regiones polares de la Tierra.

El atlas fue creado por más de 250 científicos de 20 países y representa la visión más comprensiva de cómo se ve el lecho marino en las latitudes altas.

"Ahora tenemos un enorme volumen de imágenes en alta resolución de las huellas dejadas por la acción de los hielos", señaló Kelly Hogan, una de los editoras de la colección del British Antarctic Survey (BAS, por sus siglas en inglés).

"Podemos ver dónde estuvo el hielo y qué ha hecho, y esto nos permite comparar y contrastar. Mirar lo que ha ocurrido en el pasado puede ayudarnos a entender qué puede pasar en el futuro, a medida que las plataformas de hielo responden al cambio climático".

Hogan presentó el atlas esta semana en la Asamblea General de la Unión Europea de Geociencias.

Las imágenes fueron creadas gracias a la ayuda de barcos con dispositivos acústicos que dirigen sus pulsaciones hacia el fondo marino y elaboran mapas de su profundidad a partir del retorno de las señales.

Además de las marcas creadas por los témpanos, están las formas clásicas dejadas por los glaciares marinos.

Estas incluyen estrías muy largas conocidas como drumlins (que son pequeños montículos con laderas lisas) y morenas (pequeñas cordilleras depositadas al lado de un glaciar).

"Podemos datar estos sedimentos para ver cuán rápido retrocedió el hielo. Esto te da una idea de cómo podemos usar estas imágenes para entender qué está ocurriendo", le explicó Hogan a la BBC.

Otro rasgo curioso que muestra el atlas son los polígonos helados -montículos levantados con patrones geométricos- formados en un paisaje de permafrost que entonces sumergido por el mar, en el mar de Laptev, en Siberia del este.

Las imágenes que componen el libro solo representan una pequeña fracción de la totalidad del fondo marino que se encuentra por encima de los 60º de latitud.

Nuestro conocimiento del fondo marino es pobre.

Pero eso cambiará poco a poco, a medida que los rompehielos modernos -que hoy están equipados con dispositivos acústicos- vayan reuniendo más información, señaló Hogan.

Publicidad