Lo que empezó como una catástrofe ambiental tuvo un giro positivo y derivó en un ambicioso proyecto que empieza a rendir sus frutos.

La gran fuga de gas del cañón de Aliso en 2015 (cerca de Los Ángeles) inspiró y aceleró la construcción de la instalación de baterías de litio más grande del mundo.

En media hectárea de terreno en Escondido, en el sur de California, gigantes contenedores metálicos unidos por cables eléctricos y llenos de baterías suministran energía a 20.000 hogares de San Diego y sus alrededores.

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Peligroso escape de gas

En octubre de 2015, se produjo en Porter Ranch, al norte de Los Ángeles, una fuga de gas que se considera el derrame de gas a la atmósfera más grave de la historia de Estados Unidos.

Los equipos técnicos tardaron meses en controlar el desastre: el escape se cerró con éxito en febrero de 2016.

Tras aquel suceso, las empresas eléctricas necesitaban una fuente energética de respuesta rápida que se pudiera desplegar en las áreas densamente pobladas de Los Ángeles y San Diego.

Las compañías querían evitar apagones en períodos de alta demanda, especialmente durante los calurosos días de verano en los que los clientes redoblan el uso del aire acondicionado.

Fue así como la eléctrica San Diego Gas & Electric le encargó a la empresa AES Energy Storage la construcción de una planta que supliera las deficiencias que el derrame había dejado en evidencia.

Rápida instalación

"Finalizamos el proyecto en apenas 6 meses", le dice a BBC Mundo Kate McGinnis, representante de AES Energy Storage.

"Es la instalación de baterías más grande del mundo, tiene 30MW (megavatios) de potencia. Fue un gran desafío, pero era algo que queríamos asumir con nuestro socio.

"Una instalación de este tamaño suministra la energía necesaria para 20.000 hogares en el área de San Diego por cuatro horas.

"Ayuda a la compañía eléctrica de San Diego a poner una mayor cantidad de energía renovable en la red al almacenar lo que se produce en pleno día para que esté disponible durante las horas nocturnas, cuando se necesita", detalla McGinnis.

Uso de energías renovables

Las baterías de Escondido se cargan en la red eléctrica de la zona, que se nutre cada vez más de energías renovables como la solar y la eólica.

"La batería es muy flexible, se puede cargar y descargar según las necesidades", explica McGinnis.

"Esto puede variar según las circunstancias, pero habitualmente se carga durante el día, que es cuando los proyectos solares están a pleno rendimiento", agrega.

"El objetivo futuro de uso de fuentes renovables es muy ambicioso, alcanzar el 100%, así que la cantidad de energía renovable que llegará a la batería de litio aumentará".

California, estado pionero

La planta de baterías de litio es un ejemplo más del deseo de California de liderar el camino hacia las energías renovables y el combate al cambio climático, aunque eso signifique chocar con los planes del gobierno federal.

A Kate McGinnis no le preocupa el escepticismo del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hacia las cuestiones medioambientales.

"El almacenamiento de energía se ve como un tema de infraestructura de la red eléctrica y tiene respaldo de los dos grandes partidos", señala la experta.

"Además, en EE.UU. muchas de las políticas energéticas se deciden en los estados, y creo que el almacenamiento es cada vez más popular en otros estados además de California".

Ayuda en momentos de crisis

AES Energy Storage tiene en marcha planes de construcción de instalaciones similares pero más potentes: una de 40MW con San Diego Gas & Electric y otra de 100MW con Southern California Edison, en la zona de Los Ángeles.

McGinnis precisa que también se están estudiando proyectos de almacenamiento de energía en Filipinas, Irlanda del Norte y Chile.

Más allá de estos planes de futuro, las baterías de litio ya han demostrado su eficacia en recientes desastres, como fue el paso de los huracanes Irma y María por República Dominicana.

"Esta es una gran historia. Concluimos nuestro proyecto antes de la temporada de huracanes y las baterías se mantuvieron con energía durante el paso de Irma y María, mientras otros tipos de generadores se apagaron", indica McGinnis.

"Una de las cosas bonitas del almacenamiento de energía con baterías es que ésta se puede distribuir de forma diversa. No tiene el perfil de otras fuentes de la red como una planta de gas.

"Dependiendo del tamaño y de las necesidades, se puede almacenar en un contenedor o en un almacén y se puede instalar de manera relativamente fácil".

Pese a los alentadores datos que arroja la instalación de baterías de Escondido, la capacidad de depósito de energía es todavía limitada.

"Cuando miras el almacenamiento de la red eléctrica en comparación con otras industrias te das cuenta de todo lo que nos falta, sobre todo en relación con la gran capacidad de almacenamiento de la nube y redes de datos", reconoce McGinnis.

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