En los últimos años han caído drásticamente la población de pingüinos emperador que viven en la Antártida.

Ahora, un nuevo estudio revela detalles de la catástrofe que causó la desaparición de prácticamente una generación en su mayor colonia.

La investigación se dio a conocer este 25 de abril, cuando se celebra el Día Mundial de los Pingüinos.

Halley Bay es la segunda colonia de pingüinos emperador más grande del mundo y, según el estudio, "ha sufrido tres años de fracaso reproductivo casi total".

Lo más grave es que, según los investigadores, los pingüinos adultos no muestran señales de que estén intentando restablecer la población.

Durante décadas, la población en Brunt en promedio alojaba entre 14.000 y 25.000 parejas en capacidad de reproducirse, pero en 2016 prácticamente desapareció de la noche a la mañana.

Mediante imágenes satelitales que muestran el guano de los pingüinos en la plataforma de hielo Brunt, los científicos notaron que en 2016 la colonia Halley Bay colapsó de un momento a otro.

¿Qué ocurrió?

Los emperadores son la especie de pingüinos más grande y más pesada.

Por ello necesitan pisos de hielo marino lo suficientemente resistentes donde puedan reproducirse y mantener a sus crías.

Esta la plataforma debe permanecer fuerte desde abril, cuando llegan los pingüinos, hasta diciembre, cuando sus crías pelechan.

Si el hielo marino se rompe demasiado pronto, los polluelos no tendrán el plumaje suficientemente desarrollado para poder nadar.

Según los expertos, esto fue lo que ocurrió en 2016.

Miles de polluelos de pingüino emperador se ahogaron cuando el hielo marino sobre el que se criaban se destruyó debido al mal tiempo.

Fuertes vientos debilitaron el hielo marino que estaba adherido a la plataforma Brunt y desde entonces no se ha vuelto a formar con el mismo grosor.

"El hielo marino que se ha formado a partir de 2016 no ha sido tan fuerte", dice Peter Fretwell, coautor del estudio.

"Las tormentas que se producen en octubre y noviembre ahora lo destruirán más pronto. El hielo marino que antes era estable y confiable, ahora es simplemente insostenible".

El futuro

Aún no está claro por qué el hielo en el borde de Brunt no ha logrado regenerarse. Hasta el momento, los científicos no han hallado señales climáticas contundentes que pudieran explicar este fenómeno.

En todo caso, advierten que esta catástrofe ilustra el impacto que el calentamiento de la Antártida podría tener en un futuro sobre los pingüinos.

Fretwell y su equipo creen que muchos adultos han evitado reproducirse durante los últimos años o han migrado a otros lugares de apareamiento a lo largo del mar de Weddell.

Cerca del glaciar Dawson-Lambton, a unos 50 km, se ha registrado un aumento de la población de pingüinos.

Las investigaciones calculan que si el hielo marino se reduce de acuerdo a lo que muestran los modelos computacionales, la población de esta especie podría reducirse entre un 50% y 70%.

Los pingüinos emperador juegan un rol importante en la cadena alimenticia, según le dice a la BBC Michelle LaRue, ecologista de la Universidad de Canterbury, en Nueva Zelanda.

"Son presas de animales como las focas, pero a su vez cazan peces y krill. Así que cumplen un papel importante en el ecosistema", dice LaRue.

Para Phil Trathan, coautor del estudio, este panorama muestra la difícil situación que afronta una zona que podría ser un refugio para los pingüinos ante el cambio climático.

El futuro de estos pingüinos es incierto, ya que la plataforma Blunt sigue resquebrajándose debido a una grieta que sigue avanzando.

En algún momento la grieta generará un iceberg y cualquier hielo marino concentrado en la orilla del iceberg puede romperse en el proceso.

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