"He aprendido a no confiar nunca en las reseñas, en ningún caso", le dice Ian Taylor a la BBC.

En su tiempo libre, este británico de 44 años escribe críticas falsas en internet a cambio de dinero y productos gratis.

Asegura que ha escrito reseñas sobre todo tipo de productos, "desde cremas anestésicas hasta películas independientes para ver en línea".

"Creo que es malo, pero todo el mundo lo hace", dice Taylor, quien se describe así mismo como un "cínico".

"Desde que comencé a hacerlo les advertí a mis familiares y amigos que no confíen en las reseñas".

"Si vas a comprar algo, deberías investigar un poco más, y no solo mirar si tiene un par de críticas positivas de cinco estrellas en Amazon".

Taylor dice que a los escritores se les paga por comprar el producto y dejar después una reseña, de manera que ésta pueda ser verificada.

Presión en el trabajo

Otra persona, una mujer que prefiere permanecer en el anonimato, le cuenta a la BBC que escribe reseñas falsas en internet sobre el restaurante en el que trabaja, una cadena de pubs en Nottingham, Reino Unido.

"Siento que hay mucha presión para obtener reseñas positivas en Facebook, Google o TripAdvisor", explica.

"De hecho, el gerente del restaurante nos dijo que pidiéramos a los clientes que escribieran las reseñas delante de nosotros después de comer, lo cual me parece cómico".

"Pero, de todas formas, tengo la sensación de que evito que mi jefe venga a molestarme si escribo algunas reseñas aquí y allá. Algunas son auténticas, pero no pasa nada porque algunas otras no lo sean, ¿no?".

"Creo que me hace parecer una mejor empleada, por supuesto", añade.

El turbio mundo de las reseñas falsas en internet ocupó algunos titulares esta semana. Una investigación del grupo de consumidores Which? reveló que la web de Amazon está llena de "estrellas falsas", sobre todo de productos de marca blanca poco conocidos.

Amazon dijo que usa tecnología automática para identificar las reseñas falsas y que invierte en "recursos significativos" para proteger a sus clientes. "Incluso una reseña falsa es demasiado", señaló.

Pero las reseñas en internet son muy valiosas para los negocios,. Y no siempre son lo que parecen.

"Se pierde confianza"

Incluso las reseñas verificadas pueden ser un engaño.

Algunos consumidores temen que sus datos personales puedan usarse por las empresas para acumular falsas "reseñas verificadas".

Conocido como"brushing" (cepillado), este fraude permite que los vendedores obtengan los nombres y direcciones de la gente para enviarles productos que nunca compraron.

El vendedor puede usar entonces esos datos para crear una nueva cuenta, enviar los productos y publicar opiniones positivas sobre ellos.

Amazon dice que está "investigando" quejas de "paquetes no solicitados", una práctica que iría en contra de su política. "Eliminamos a los vendedores que violan nuestras normas", dijo una vocera de la compañía.

Paul Bailey, un arquitecto de Essex, en el sureste de Inglaterra, cree que pudo haberle ocurrido a él.

Dice que el mes pasado recibió varios "regalos" inesperados, como una carcasa para celular, pasta de dientes con carbón activado o un kit para eliminar tatuajes.

"Cuando llegó el primer paquete me sentí desconcertado. Con el segundo me quedé perplejo".

Bailey no pudo comprobar de dónde obtuvieron sus datos los vendedores, pero este hecho le hizo "perder confianza en las compras por internet", señala.

Titilope Omitogun, un joven de 24 años, tuvo una experiencia similar.

Una mañana del mes pasado me desperté con unos 50 emails de Amazon diciendo "gracias por su reseña". Ella no publicó ninguna.

Había publicaciones de todo tipo de cosas, como un telescopio o protectores solares. Todas ellas les otorgaban cinco estrellas.

"Eran muy realistas, por eso pienso que las hizo una persona real y no un robot", le cuenta a la BBC.

Amazon le dijo que pensaba que su cuenta había sido hackeada. Cambió su contraseña y no tuvo más problemas desde entonces.

La psicología de las reseñas en internet

Nathalie Nahai, autora de "Redes de influencia: la psicología de la persuasión en línea" (2012), dice que las reseñas en internet funcionan porque la gente trata de tomar "atajos" a la hora de tomar decisiones.

"Cuando adquirimos cosas, especialmente productos que no son fáciles de comprar, esperamos cierto nivel de conveniencia y facilidad", explica.

"Parte de esas expectativas se cumplen con las revisiones de otros compradores; podemos externalizar nuestra toma de decisiones".

"Cuando se supera cierto umbral, la gente prefiere una calificación algo más baja", explica Nahai, citando un estudio que dice que algunos productos con una puntuación de 4,3 (sobre 5) son tan populares con otros con 4,4,.

Curiosamente, ella dice que "hay cierta indulgencia hacia las reseñas negativas".

"Solemos desconfiar de las calificaciones perfectas porque nos parece demasiado bueno como para ser real", dice. "Una calificación de cinco estrellas es menos valiosa que una de 4,8 o 4,7".

También importa el orden.

La psicóloga de consumo Cathrine Jansson dice que algunos vendedores pueden ser conscientes de lo que se conoce como los efectos de primacía y de recencia. Esas teorías establecen que tendemos a recordar el primer y el último artículo dentro de una serie más que los que van en medio.

"La gente tiende a leer las primeras seis o siete reseñas, y si están muy interesados pasan a la última".

"Por eso algunos vendedores se aseguran de que tienen muy buenas reseñas al principio y al final".

Nisa Bayindir, directora de perspectivas globales en la compañía de investigación de mercado GlobalWebIndex, dice que las marcas deberían enfocarse en "construir credibilidad".

Sin embargo, la especialista reconoce que las reseñas falsas probablemente seguirán en un futuro cercano, sobre todo para productos baratos.

"A veces la gente se contenta con pagar poco dinero, aunque la experiencia sea mediocre", agrega.

 

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