¿Podría la risa ser una forma de construir una cultura de equipo más fuerte y más creativa en el trabajo?

Tal vez muchos de nosotros sentimos que reírnos en la oficina podría enviar una señal de que no estamos lo suficientemente ocupados.

Los debates que anteriormente se podían haber realizado en persona, en el escritorio de un colega, se realizan cada vez más por correo electrónico o programas de mensajería instantánea.

En ese contexto, el parloteo de la oficina puede parecer innecesario.

Pero, ¿y si reír juntos es algo que mejora la colaboración en un equipo y estimula la innovación?

Ciencia divertida

Pero primero, ¿qué es la risa?

En las últimas dos décadas, probablemente el mayor trabajo sobre esto es el del neurocientífico estadounidense Robert Provine, profesor de Psicología en la Universidad de Maryland, en Baltimore, en el noreste de EE.UU.

En su libro Laughter: A Scientific Investigation (Risa: una investigación científica), dice que "la risa es la señal social humana por excelencia".

Provine descubrió que somos 30 veces más propensos a reír cuando estamos con otras personas que cuando estamos solos.

Según él, "solemos pasar por alto el hecho de que la risa evolucionó debido a su efecto sobre los otros, no para mejorar nuestro estado de ánimo o nuestra salud".

De acuerdo con el trabajo de Provine, solemos reírnos como resultado de conversaciones de oficina bastantes mundanas, pero que terminan siendo momentos de conexión con los colegas.

La risa es una señal subconsciente de que estamos en un estado de relajación y seguridad, dice la profesora Sophie Scott, de University College London (UCL), Reino Unido.

Por ejemplo, muchos mamíferos muestran reacciones parecidas a la risa, pero estas pueden detenerse a causa de ciertos estados emocionales.

"Las ratas dejan de reírse si se sienten ansiosas", dice Scott. "Los humanos hacen lo mismo. Si la gente se ríe, es señal de que no está en estado de ansiedad. Es una muestra de que el grupo está funcionando bien".

En otras palabras, si los miembros de un grupo se ríen a la vez, significa que han bajado la guardia.

Esto es importante porque hay investigaciones que sugieren que cuando nuestros cerebros están relajados, logramos más fácilmente la asociación libre de ideas, lo que puede conducir a la creatividad.

Chispazos de inspiración

John Kounios, de la Universidad de Drexel, en Pensilvania, y Mark Beeman, de la Universidad Northwestern, en Illinois, hicieron un experimento para ver si la risa ayudaba a las personas a resolver acertijos complicados.

Los investigadores mostraron rutinas de comedia de Robin Williams a un grupo de personas y luego les plantearon las adivinanzas.

Les interesaba ver si la risa facilitaba la inspiración en el giro temporal anterior superior (parte del cerebro ubicada encima del oído derecho que se asocia con la conexión de ideas lejanas).

Se demostró que una risa breve ante una rutina de comedia aumentaba la solución de acertijos en un 20%.

Beeman y Kounios dicen que esa aparente falta de concentración con la que se vincula a la risa parece permitir a nuestras mentes conectar conceptos de una forma que la concentración rígida no logra.

Tal vez la risa solo nos ayuda a eliminar el estrés de nuestros lugares de trabajo.

Teresa Amabile, profesora de Harvard, EE.UU., ha dedicado 40 años a tratar de comprender cuándo somos más creativos.

Sus observaciones coinciden en que un ambiente de trabajo positivo es más creativo que uno estresante.

El estrés es enemigo de la inventiva. En una conocida investigación, Amabile afirma que "cuando la creatividad está amenazada de muerte, por lo general termina asesinada".

"Predispuestos a la risa"

La risa nos hace sentir más unidos como equipo y, como consecuencia, nuestras barreras creativas se derrumban y generamos ideas.

Para lograr esto, Provine sugiere que intentemos adoptar una "actitud de predisposición para la risa".

"Puedes elegir voluntariamente bajar tu umbral de diversión y reír más. Simplemente mantente dispuesto y preparado para reír", recomienda.

Alex Pentland, profesor del Massachusetts Institute of Technology, EE.UU., tiene claro que la oficina moderna le debe la mayor parte de su productividad a las formas más antiguas de interacción.

En una charla de 2014 en Google, dijo que "el correo electrónico tiene muy poco que ver con la productividad o la creatividad".

Pero "de la conversación puede depender el 30 y a veces el 40% de la productividad en los grupos de trabajo", aseguró.

La idea de priorizar la charla y la risa en un equipo puede parecer superflua y trivial para algunos.

Pero recuerda que la ciencia está de tu lado y, quizás, la próxima vez que te rías, la inspiración aparezca.

Puedes leer la nota original en BBC Capital.

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