Jugadores de todo el mundo se preparan para el torneo de la Fortnite Champions Series.

Es la primera gran competencia tras la primera edición de la Copa Mundial, que repartió premios por un valor récord de US$30 millones el mes pasado.

Muchas de las nuevas estrellas del Mundial, ahora millonarios, practican como pueden antes de que se disparen los primeros tiros en este videojuego.

Pero hay un joven que estará igual de ocupado y nervioso, pese a que no participará en la competencia: Hugh Gilmour.

Jugador de 19 años conocido en Internet como "Destiny", Gilmour es un entrenador de Fortnite. Posiblemente, el más exitoso del mundo.

Gilmour fue mentor de los tres primeros finalistas en la modalidad en solitario del Mundial.

Entre sus clientes, está Kyle "Bugha" Giersdorf, de 16 años, quien ganó el título y ahora es US$3 millones más rico.

Gilmour también ayudó al éxito de los tres mejores dúos.

Sin bonificaciones

Aunque ayudó a prepararse a estos ganadores que recibieron megapremios, él mismo no se enriqueció.

Le cobró a sus clientes una tarifa fija de unos US$145) y no agregó ninguna cláusula para cobrar un porcentaje de las ganancias, al contrario de lo que sucede en otros deportes.

¿Se arrepiente? Parece que no.

"Recién en julio pasé de jugador a entrenador a tiempo completo, así que usé la Copa Mundial como evento de entrada y fue un momento increíble para mí", le dijo a la BBC.

"Mis nueve jugadores se convirtieron en 'millonarios' durante el fin de semana de la final", contó.

"Estaba en casa viendo los partidos de cerca y, aunque eran mis jugadores los que estaban haciendo todo ese dinero, pensaba: '¡Esto también es genial para mí!'".

De jugador fallido a entrenador exitoso

Gilmour vive con sus padres en Kent, Inglaterra, y fue un jugador en competencias hasta que decidió cambiar de carrera después de no poder clasificarse para la Copa Mundial.

"Entré en Fortnite cuando creció mucho en marzo de 2018. Estaba trabajando en un gimnasio y comencé a jugar a alto nivel y en ocasiones ayudaba a otros con tácticas y consejos", dijo.

"Una vez comencé a entrenar, les dije a todos en mi comunidad de Fortnite que estaba disponible. Fue a partir de ahí".

Entrena a través de videoconferencias en la plataforma de juegos Discord.

Aunque también ayuda con la preparación mental, la mayor parte de su tiempo y esfuerzo los dedica a analizar partidas y desarrollar tácticas.

El estilo de "batalla real" de Fortnite consiste en que 100 jugadores son llevados a una isla que se hace cada vez más pequeña. Allí, tienen que competir por obtener armas y materiales que les ayuden a sobrevivir hasta el final.

Gana el último jugador en pie.

Tácticas

Desarrollar tácticas durante los primeros minutos de cada partida es crucial para poder ganar.

Gilmour dice que pasó ocho horas al día durante los 11 días previos a la Copa Mundial recopilando datos para sus jugadores sobre los posibles movimientos de sus oponentes.

"Mucha gente mira Fortnite y piensa que es un videojuego de dibujos animados hecho para niños, pero en realidad es muy complejo y profundo", aseguró Gilmour.

"Es un juego intenso con trabajo mecánico, práctica de tiro y saqueo. Suceden tantas cosas que tienes que jugar bien desde el principio con artefactos y materiales de construcción.

"A eso dedico gran parte de mi trabajo. Observé decenas de partidas para descubrir cuáles de los rivales de mi jugador probablemente se interpongan cuando esté sentando sus bases al principio del juego.

"No querrás toparte con un jugador decente desde el principio o llegar al botín demasiado tarde para obtener armas".

Gilmour le mostró a la BBC una "hoja de ruta" que hizo para "Bugha", el ganador de la Copa Mundial.

En él se muestra el lugar de aterrizaje preferido del jugador de 16 años y la ruta que sigue durante los primeros minutos de un partido promedio y compara sus planes con los de sus oponentes.

Utilizando esta y otras estadísticas y comportamientos de los jugadores, pudo hacer planes y contingencias sobre cómo vencer a ciertos jugadores.

También desarrolló técnicas específicas sobre cómo los jugadores podrían, por ejemplo, defenderse en ciertas áreas expuestas del mapa.

Gilmour también ayudó al británico de 15 años Jaden "Wolfieiz" Ashman y a su compañero Dave "Rojo" Jong a entrenarse para ganar su medalla de plata y US$2,25 millones en la competencia de dobles.

Rojo afirmó que el entrenamiento fue invaluable: "Saber dónde caían otras personas y ajustar nuestra propia caída con rotación fue muy importante".

"Cometimos algunos errores que se arreglaron antes del torneo gracias a que 'Destiny' los señaló", explicó.

"Lo más probable es que hubiéramos cometido esos errores en el Mundial y no hubiéramos obtenido el segundo lugar".

Rojo, como muchos profesionales de Fortnite, dice que el entrenamiento es ahora una gran parte de los eSports.

"El entrenamiento es, en mi opinión, una de las cosas más importantes en los eSports. Ya sea analítica de video, táctica o entrenamiento mental, libera el peso de los hombros de los jugadores para que puedan concentrarse en su propio juego".

El entrenamiento en eSports ya está bien establecido en juegos más antiguos como League of Legends o los de FIFA.

Según la Asociación Británica de eSports, los equipos pagan alrededor de £26,000 (unos US$31.500) por un entrenador de tiempo completo, quien a menudo se lleva una parte de las ganancias también.

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