AFP

Desde afuera parece apenas otro edificio histórico del centro de Rio de Janeiro, pero adentro es una biblioteca de varios niveles que parece el escenario de una película de fantasía y que sigue fascinando a los visitantes más de un siglo después de su fundación.

"¡En 'Harry Potter' hemos visto bibliotecas como esta!", exclama Didier Margouet, un turista francés de 57 años, mientras camina a lo largo de los estantes llenos de libros con lomos de cuero que ocupan las altas paredes del Real Gabinete Portugués de Lectura

"Sí, es como en las películas", concuerda su novia Laeticia Rau, mientras observan el tragaluz octagonal compuesto por un vitral rojo, azul y blanco.

El espacio fue construido a finales del siglo XIX bajo la administración de una asociación de inmigrantes portugueses que todavía cuida la institución.

Su arquitectura gótica y renacentista, sus mosaicos y esculturas celebran las aventuras de los navegantes portugueses en los siglos XV y XVI.

Con más de 350.000 volúmenes, muchos de ediciones raras, es actualmente más una atracción turística y un escenario para selfis que una sala de lectura, aunque para algunos continúa siendo un precioso refugio de conservación de la mayor colección de libros de lengua portuguesa fuera de Portugal.

Publicidad