La pandemia por el coronavirus ha hecho que los usuarios de Internet pasen más tiempo de ocio en redes sociales. Algo que podría afectar anímica y psicológicamente al cibernauta por la alta cantida de noticias negativas que se encuentran en la red ante el delicado contexto global.

Muchos nos hemos vistos envueltos -y atrapados- navegando por una red social mientras vemos pasar un sinfín de malas noticias: pequeños comercios que quiebran por el COVID-19, el aumento del desemplo y las poco alentadoras proyecciones de cuando alcanzaremos cierta normalidad en nuestras vidas.

Una práctica perjudicial para la mente, que los expertos han denominado "doomscrolling", que si lo traducimos al castellano sería como la condena del deslizamiento (como el de las pantallas)

Sun Joo Ahn, directora del Laboratorio de Juegos y Entornos Virtuales de la Universidad de Georgia indicó al Washington Post que las personas siempre están en búsqueda de nuevas informaciones y es algo que "solemos hacer incluso en circunstancias normales para poder tomar decisiones bien fundamentadas".

El problema es el contexto actual. "Desafortunadamente, mucha información es negativa estos días, y estamos motivados a prestarle más atención a las noticias negativas —y recordarlas por más tiempo— porque tienen un vínculo directo con nuestra supervivencia”, explicó.

A esto la especialista explicó que el algoritmo de búsqueda y muestreo de las diferentes plataformas de internet se va nutriendo de aquello a lo que más le prestamos atención. Es decir, seguiremos inmersos en la negatividad de algunas publicaciones, ya que se tendemos a buscar información en una determinada red social en vez de ir por una búsqueda independiente a nuestro comportamiento previo, como podría ser Google.

Cómo combatir el doomscrolling y sus efectos en la salud mental

Anne McLaughlin, psicóloga de factores humanos y profesora de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, señaló que el scroll infinito de ciertas aplicaciones también explota el fenómeno psicológico conocido como automaticidad.

Esto, ya que “todos tenemos comportamientos automáticos, desde atarnos los cordones de los zapatos hasta conducir a casa desde el trabajo. Si alguna vez has pensado hacer una parada en el supermercado y en vez de eso de repente te das cuenta que ya estás entrando al garaje de tu casa, es porque el viaje ‘automático’ a casa imperó sobre tu intención de hacer algunas compras. Ni te diste cuenta cuando sucedió”.

Algo similar ocurre cuando navegamos en internet y solamente deslizamos, lo llevamos a cabo por costumbre y "automatización".

Ante esto Sun Joo Ahn recomendó una técnica para combatir esta práctica y evitar caer en algún ciclo que nos afecte emocionalmente.

Coloca en ‘Favoritos’ algunos sitios web o cuentas de redes sociales que te hagan sentir bien, y cuando empieces a notar que estás cayendo en el doom-scrolling, abre esa cuenta o página positiva". Esto ayudará a salir de la burbuja creada por un determinado algoritmo y habrán nuevas posibilidades de navegación para "liberar" tu estado mental.

Por otro lado Ned Presnall, trabajador social clínico certificado y director de Plan Your Recovery (un centro de tratamiento para adicciones), indica que también "podemos crear una separación física de nuestros dispositivos dejando nuestros teléfonos en casa cuando salgamos a caminar, a hacer una diligencia o a pasar un rato con un amigo”, ya que así pasaremos menos tiempo en el móvil.

“Cuando jugamos, bromeamos y nos reímos, nuestro cerebro recibe un mensaje de retroalimentación de que todo está bien. Si queremos permanecer sanos mentalmente, necesitamos tomarnos el tiempo para jugar y disfrutar de las cosas buenas de la vida”, añadió Presnall, por lo que nuestros dipositivos móviles a pesar de ser necesarios en el día a día, deben tener un rol secundario en ciertos momentos del día.

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