Seminoles, un equipo de fútbol americano de la Universidad de Florida, visitaba la escuela Monford en Tallahasse, cuando una particular situación llamó la atención del receptor del equipo, Travis Rudolph.

A la hora de almuerzo se percató de que un niño, que resultó ser autista, se encontraba comiendo solo.

Enseguida, el deportista decidió acercarse al pequeño llamado Bo Paske y preguntarle "¿Me puedo sentar?". El niño sorprendido le respondió: "Claro, ¿por qué no? Desde ese momento lo que parecía ser un almuerzo solitario para Bo, se transformó en algo especial. Travis lo acompañó y juntos compartieron una pizza. 

Leah Paske, mamá del pequeño Bo, se enteró del gesto del deportista y publicó en Facebook una fotografía del almuerzo, junto con un largo agradecimiento. Hasta el momento la imagen se ha compartido más de 13.000 veces en la red. 

A veces agradezco que mi hijo sea autista. Eso puede escucharse terrible, pero de alguna forma, creo que el autismo lo protege”, expresa Leah en la publicación. “Él parece no notar cuando la gente se le queda mirando cuando agita sus manos. Parece no notar que ya no lo invitan a las fiestas de cumpleaños. Y parece no importarle el hecho de que come su almuerzo solo. Siempre le pregunto con quién come en la escuela. A veces la respuesta es 'un compañero de clase', pero la mayoría de los días es, 'con nadie'”, agregó la madre.

Travis Rudolph habló con el medio de noticias WCTV.TV y contó que estuvo a punto de llorar cuando leyó la carta de Leah. “Es una persona increíble. Podría pasar el rato con él cualquier día y si él necesita mi número celular puedo dárselo”, dijo a WCTV. Respecto al revuelo que ha causado su gesto en las redes sociales Rudolph también compartió unas palabras:  “Es una bendición para él y para mí. Dios hace que las cosas pasen por alguna razón”, dijo al sitio de Seminoles. 

 

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