Los abogados del famoso actor Bill Cosby, juzgado por agresión sexual, llamaron el lunes al estrado a un solo testigo en su juicio en Pensilvania y en apenas minutos terminaron su interrogatorio.

En uno de los mayores juicios a una celebridad estadounidense en muchos años, el pionero actor negro de 79 años caído en desgracia, enfrenta una pena máxima de 10 años de prisión y una multa de 25.000 dólares por tres cargos de agresión sexual agravada.

Unas 60 mujeres han acusado al comediante, ganador de varios Emmys, de ser un depredador sexual y de haber abusado de ellas a lo largo de cuatro décadas, lo cual ha arruinado su carrera y su reputación.

Pero el juicio se enfoca en una sola denuncia, la única cuyos delitos no han prescrito. Andrea Constand, una canadiense de 44 años, lo acusa de haberle dado medicamentos y vino para toquetearla sexualmente hace 13 años en su mansión de las afueras de Filadelfia.

Cosby admite los hechos ocurridos en 2004 pero asegura que la relación con la exdirectora de operaciones del equipo femenino de básquetbol de la Universidad Temple fue consensuada.

Adorado durante décadas por su rol como el afable y familiero ginecólogo Cliff Huxtable en el famoso programa televisivo "The Cosby Show", Cosby se ve hoy abandonado por legiones de famosos amigos.

Mientras la acusación requirió cinco días la semana pasada para presentar el caso contra Cosby frente a un jurado integrado por 12 personas en la corte de Norristown, Filadelfia, la defensa terminó en pocos minutos el interrogatorio de un solo testigo, Richard Schaeffer, uno de los policías que recibió la denuncia de Constand.

Luego comenzaron los alegatos finales de ambas partes. Andrea Constand entró en la sala acompañada de su madre y se sentó en los bancos del público para escucharlos.

Cosby confirmó el lunes que no será testigo en su propio juicio, tal como ya había señalado.

Por primera vez su esposa durante 53 años, Camille, apareció en la audiencia.

"¿Usted decidió no ser testigo en el caso?", le preguntó el juez Steven O'Neill el lunes, al comenzar la segunda semana del juicio.

"Sí", respondió Cosby, de 79 años.

"¿No testificar es su decisión?", insistió el magistrado.

"Sí", declaró el acusado bajo la mirada de su esposa.

Constand, que tenía 30 años cuando ocurrieron los hechos, dice que fue a la casa de Cosby, a quien consideraba "un mentor", a buscar consejo porque quería cambiar de trabajo.

Cosby ha declarado que dio a la mujer tres pastillas del antihistamínico Benadryl y vino solo para desestresarla, y la acusa de mentir.

Defensa agitada

En un argumento de cierre de 90 minutos, el abogado principal de Cosby, Brian McMonagle, dijo que Constand buscó esconder de la policía la relación emocional que tenía con Cosby y la acusó de inventar las acusaciones para aprovecharse de él.

"Estaba en el teléfono con abogados antes de contarle nada a su madre", dijo, levantando la voz, agitado.

"No dejen que se declare víctima", pidió al jurado.

McMonagle subrayó inconsistencias de Constand, que inicialmente dijo que la agresión ocurrió en diferentes fechas y que varió detalles sobre los hechos ocurridos antes y después del episodio.

Constand reportó por primera vez el episodio a la policía más de un año después de los hechos, a inicios de 2005, y pidió que algunos pasajes del informe policial fueran removidos.

"¿Por qué trata de llamarlo por algo que no es?", dijo McMonagle. "Solo dígalo".

Constand atestiguó ante el jurado la semana pasada.

Los expertos creen que este caso se limita básicamente a su palabra contra la de él.

McMonagle defendió la buena fe de su cliente, diciendo que Cosby había acordado discutir el asunto ampliamente con investigadores en 2005 cuando hubiera podido permanecer en silencio.

McMonagle también tuvo algunas palabras para la prensa.

"Estamos aquí por ellos", afirmó, señalando a los bancos de periodistas que cubren el juicio, y denunció acusaciones constantes contra Cosby en los medios desde 2014.

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