La actriz colombiana Sofía Vergara se encuentra en el centro de una controversia que parece sacada de uno de los capítulos de "Modern Family", la serie que la lanzó al estrellato en Estados Unidos.

Hace unos días se supo que su exnovio, el empresario Nick Loeb, presentó una demanda ante un tribunal de Los Ángeles, en California, en la que pide que no se destruyan dos embriones congelados de la pareja.

Estos fueron creados a través de la fertilización in vitro de dos óvulos de la intérprete de 42 años fecundados con el esperma de Loeb.

A fines de 2013 la intención de Vergara y Loeb era buscar una madre de alquiler que gestara los embriones (previamente la implantación de otros embriones había fallado) para así tener sus propios hijos.

Pero el plan se truncó a mediados de 2014, cuando la pareja rompió.

Ahora los dos embriones permanecen congelados en una clínica de Beverly Hills a la espera de que sus propietarios decidan qué hacer con ellos.

Cuando optaron por la fecundación in vitro, Vergara y Loeb firmaron un acuerdo en el que se estipulaba que los embriones serían destruidos con el visto bueno de ambos o en caso de fallecimiento de uno o los dos miembros de la pareja.

Lo que no preveía el documento es qué sucedería con los embriones en caso de ruptura.

En cualquier caso, sí indicaba que ambas partes tenían que estar de acuerdo para implantar los embriones en una donante para que naciera un bebé, por lo que, según los expertos, es difícil que Loeb pueda obligar a Vergara a ser madre en contra de su voluntad.

Abusos

El empresario asegura en su demanda, que fue publicada por medios estadounidenses, que el acuerdo no es válido porque la clínica de fecundación in vitro no les dio otras opciones a considerar, como la donación de los embriones a otra pareja o individuo.

Además, dice que firmó el acuerdo porque Vergara le presionó "regañándolo en la consulta del médico".

Loeb llega a asegurar que la actriz abusaba física y emocionalmente de él y que firmó el documento para detener esos abusos.

En un reciente comunicado, Nick Loeb aseguró que sus "convicciones morales" le impiden permitir la destrucción de estos embriones, ya que considera que la vida comienza con la fecundación.

Además, dijo que siempre ha soñado con ser padre y que no le pediría ningún tipo de apoyo económico o emocional a Vergara en caso de que tuviera un hijo a través de la implantación de los embriones en disputa.

El abogado de Sofía Vergara respondió hace unos días a la controversia asegurando que la actriz nunca ha tenido la intención de destruir los embriones, pero tampoco de implantarlos.

El letrado señaló que "Vergara ha rehecho felizmente su vida y está dispuesta a dejar los embriones congelados indefinidamente".

"Inusual"

En opinión de la abogada californiana Stephanie Caballero, especializada en asuntos relacionados con la reproducción asistida, la demanda presentada por Loeb "es inusual porque suelen ser las mujeres y no los hombres las que piden poder disponer unilateralmente de embriones congelados".

Caballero señala que es una práctica habitual que las parejas firmen acuerdos en los que estipulan qué sucederá con los embriones en caso de fallecimiento de uno de los integrantes de la unión o si se rompe la relación.


"En el caso de Vergara existe un documento en el que se especifica que sólo se utilizarían los dos embriones que les quedaban en caso de que ambos dieran su consentimiento y ahora parece que es el exnovio el que no quiere cumplir lo acordado", apunta la experta en conversación con BBC Mundo.


"Nick Loeb dice que no va a pedir ningún tipo de apoyo económico a Sofía Vergara en caso de que tuviera descendencia con esos embriones, pero eso no es posible. Un padre o una madre no pueden desvincularse de la obligación de tener que dar apoyo material a un hijo, porque ese el derecho del hijo y no de los progenitores".

"Así que aunque él diga que Sofia Vergara nunca sería responsablemente financiera del niño eso no es así".

Según Caballero, "el juez en este casó deberá ponderar la petición de Loeb de usar los embriones frente al derecho de Vergara de no ser madre si no quiere".

"Creo que se va a poner del lado de la actriz", señala la abogada.

Caballero explica que en casos como este "por lo general los jueces determinan que los embriones se preserven hasta que las partes lleguen a una acuerdo sobre qué hacer con ellos, algo que no es del agrado de los médicos, que tienen miles de embriones abandonados en sus clínicas".

Consentimiento

El doctor Richard J. Paulson, profesor de medicina reproductiva de la Universidad del Sur de California, explica que en todo EE.UU. podría haber más de 200.000 embriones sin un destino claro porque sus propietarios no deciden qué hacer con ellos.

"Si no hay acuerdo como en este caso, mientras paguen por el almacenamiento de los embriones, estos se conservarán indefinidamente, ya que no se deterioran", señala Paulson en conversación con BBC Mundo.
El especialista recuerda que en EE.UU., aunque no se estipule en un acuerdo, la norma general es que, en caso de ruptura de la pareja, siempre es necesario el consentimiento de las dos partes para poder transferir un embrión a una tercera persona para producir un embarazo".

"No se puede obligar a nadie a ser padre o madre sin su consentimiento".

Mientras los tribunales deciden este caso, Sofía Vergara parece que ya ha pasado página en su relación con Nick Loeb, habiéndose comprometido con el actor Joe Manganiello, con el que, según ha dicho, sí quiere tener hijos.

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