Un trabajo bien especial es el que realizó la pintora de cuerpo profesional Jen Seidel, que se hace llamar "Jen The Body Painter".

Es que pasó tres horas pintando a una modelo rubia desnuda, con la ayuda de su hija, y luego la maniquí se paseó naturalmente por un mall.

El trabajo del cuerpo pintado quedó tan perfecto que muy pocos se percataron de que no andaba vestida.

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