En Francia se ubica la librería Mollat, que podría ser como cualquier otra si no fuera por la gracia que tienen sus empleados para imaginar las portadas de algunos libros combinadas con los cuerpos de ellos mismos y de algunos de sus clientes.

Mollat fue la primera librería independiente en el país europeo abriendo sus puertass en Burdeos en 1896, un legado que sus empleados solo ayudan a reafirmar.

La instantáneas muestran cómo las portadas de los textos encajan perfectamente en la vida diaria, puedes ver algunas de ellas a continuación:

 

 

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