Molly Sinert y Emily Bushnell, dos hermanas gemélas idénticas, fueron separadas al nacer en Corea del Sur hace más de 30 años.

Ambas fueron adoptadas respectivamente por familias estadounidenses y luego de 36 años descubrieron que eran hermanas.

Por lo mismo, tras años, lograron reunirse y conocerse, según reveló WLRN.

Molly reside en Palm Beach, en Florida; mientras que su hermana, Emily Bushnell, lo hace en Filadelfia.

La historia de reencuentro se dio luego que Molly  se hiciera un test de ADN por razones médicas y se interesó por buscar si tenía más familiares en Estados Unidos.

Eso mientras que, en otro tiempo, Izzy, una de las hijas de Emily, se hizo un test genético casero e ingresó los datos a una aplicación para encontrar familiares.

Fue ahí cuando se confirmó que ambas tenían una coincidencia genética de más del 50%, por lo que decidieron entrar en contacto, pues prácticamente eran cifras que las vinculaban como si fueran madre e hija.

Ahí se conoció la verdad.

La madre de Izzy era hermana de Molly y a raíz de ese vículo lograron concretar un encuentro tras más de 30 años.

"Estaba nerviosa por el encuentro, pero al mismo tiempo fascinada", dijo Bushnell, quien destacó que "los nervios obedecían a que temía defraudar las expectativas de ella, aunque en el fondo sabía que no iba a ser así".

Publicidad