En 2013 y en medio del dolor por la muerte de su madre, el periodista Jim Stauffer decidió que su partida no fuera en vano y resolvió donar su cuerpo a la ciencia para que sirviera como investigación para combatir el Alzheimer, enfermedad que padecía la mujer.
Sin embargo, tiempo después, este hombre de Arizona se encontró con una dolorosa revelación: en realidad, el cuerpo de su madre había sido utilizado por el Ejército de los Estados Unidos para probar una bomba.
"Supuestamente la ataron en una silla sobre algún tipo de aparato, y se produjo una detonación debajo de ella para obtener una idea básica de qué le sucede al cuerpo humano cuando un vehículo es atacado con un dispositivo explosivo improvisado", explicó el hombre al medio RT en julio de 2019.
Stauffer donó el cuerpo de su madre al Biological Resource Center (BRC), una compañía que se comprometió a destinarlo a investigaciones científicas bajo un acuerdo de que no sería empleado en ámbitos ajenos a la medicina o en pruebas no avaladas por su familia.
Pero un tiempo después se enteró, gracias a una investigación de la agencia periodística Reuters, de que el cadáver había sido vendido al Ejército estadounidense por 5.893 dólares.
En 2019, el periodista junto a otros 32 afectados por casos similares, decidieron denunciar a la empresa que se encargó de los trámites y a su propietario, Stephen Gore.
"Estos cuerpos se usaron literalmente como maniquíes de prueba, lo que significa que se usaron en experimentos que implican exposiciones a fuerzas destructivas, como por ejemplo impactos, choques, lesiones balísticas y explosiones", se detalló en la demanda.
Por su parte, el periodista indicó que "me siento ridículo". Jim Stauffer, aseguró que se firmaron documentos que explícitamente excluían experimentos que involucrasen explosiones. "Nosotros marcamos la casilla de 'No' en todo eso", añadió.
¿Cómo funciona el negocio de donación de cuerpos en Estados Unidos?
Si bien la donación de órganos está regulada por el Departamento de Salud y Servicios Humanos de Estados Unidos, la donación de partes del cuerpo humano sigue sin estarlo.
Comprar y vender cuerpos es un delito grave, pero está permitido cobrar una cantidad "razonable" para "procesar" un cuerpo. Esto incluye la extracción, el almacenamiento, el transporte o la eliminación, según consignó la BBC.
Tampoco hay ningún registro nacional o global conocido para rastrear cuántos cuerpos son donados para investigación médica cada año. Se estima que miles de personas en EE.UU. donan cuerpos para educación o investigación, creyendo que sus acciones son caritativas y que los cuerpos serán utilizados para la ciencia médica.
Brandi Schmitt, directora ejecutiva de servicios anatómicos de la Universidad de California, le dijo a la BBC que lo que le sucede a un cuerpo donado depende del tipo de centro al que va.
"Cualquiera que esté considerando una donación para educación e investigación debe asegurarse de conocer el propósito de las organizaciones a las que está donando, ya sea una institución académica, una junta estatal de anatomía, una empresa privada, etc.".
Schmitt dice que las regulaciones actuales no son suficientes para proteger a los donantes y a los que trabajan en ciencias médicas.