Luego de conocerse el compromiso de Meghan Markle con el Príncipe Harry, la popularidad de la duquesa aumentó considerablemente y era imposible leer algún mal titular de ella.

Pero, meses después de contraer matrimonio y tras sus habituales apariciones, ha desencantado a varios por la ropa que elige. 

La gota que rebalsó el vaso fue este miércoles cuando junto a Harry visitaron por primera vez su ducado en Sussex. Meghan eligió un look verde que, sin embargo, no pasó desapercibido que ninguna de sus prendas tenían sello británico. 

Su blusa era de la firma sueca & Other Stories, la falda de la alemana Hugo Boss; el abrigo de la italiana Emporio Armani y el bolso de la diseñadora uruguaya con base en América Gabriela Hearst.

Lo que pasa es que los británicos, además de sentirse orgullosos de su monarquía, también lo hacen por su moda, y el hecho de que Meghan no luzca nada creado en el país, para ellos es un insulto. 

De acuerdo a un análisis hecho por Vanitatis, la duquesa tiene una evidente preferencia por las firmas internacionales. 

De las 63 piezas que ha lucido, 56 son extranjeras mientras que 7 son nacionales. Esto supone que el 88,88% de las prendas y complementos son internacionales, siendo el 11,11% del país al que representa.

Durante el análisis se llegó a la conclusión que Meghan tiene una debilidad por las marcas estadounidenses. 

El 44,64% de su vestuario internacional pertenece a firmas estadounidenses, como Ralph Lauren. En el segundo puesto se encuentran las francesas, con un 28,53% y con nombres como Dior.

Con un 16,07% están las italianas, famosas internacionalmente, como es el caso de Prada o Aquazzura. Un 5,35% para firmas canadienses como Nonie o Smythie. Por último, con tan solo un 1,78% encontramos españolas (Manolo Blahnik), suecas (& Other Stories) y alemanas (Hugo Boss).

 

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